"Héctor Narváez * CP. La contaminación de la tierra y el agua en Chiapas por el uso de agroquímicos es alarmante. Los índices de cáncer y enfermedades en las comunidades indígenas y campesinas, van en aumento.
Esto, porque algunos ríos presentan ya índices graves de contaminación a causa de plantaciones de monocultivos --hule, palma africana, eucalipto, entre otras--, y por los ingenios azucareros.
Un estudio realizado por Greenpeace, revela que esta contaminación se agrava más con lo acumulado en las presas de la entidad. Ante esta situación, muchas comunidades de Chiapas, de las regiones Selva, Norte, Altos y Fronteriza, se han sumado a las campanas contra el consumo de agroquímicos e iniciado la búsqueda de alternativas orgánicas.
Mientras tanto, las corporaciones trasnacionales más grandes del mundo no sólo invaden el campo chiapaneco sino todo el país.
Los casos
Titulado ""Los Contaminantes Orgánicos Persistentes en México"", la investigación arroja que ""se han encontrado residuos de DDT, que es un plaguicida, y sus metabolitos en huevo, leche, queso, mantequilla y crema en la región de la Comarca Lagunera (1975, 1981 y 1987), Ciudad de México (1978 y 1981) y en el Soconusco de Chiapas (1990 y 1988)"".
También se ha detectado DDT en tejido adiposo de abdomen y mama en Torreón, Coahuila, Ciudad de México, Puebla, Ciudad Juárez y Veracruz, de 1975 a 1995.
En un estudio realizado a ninos de cuatro a cinco anos que viven en el Valle del Yaqui, en Sonora, las madres mostraron presencia de aldrín, endrín, dieldrín, heptacloro y DDT en leche materna y sangre del cordón umbilical, y como consecuencia, la disminución de la coordinación, memoria reducida e inferioridad en pruebas físicas, en comparación con los ninos menos expuestos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado, tiempo atrás, que en la leche materna de mujeres mexicanas hay mayores niveles de DDT, incluso a nivel mundial.
Sin embargo, en México se comercializan agroquímicos que incluso están prohibidos, pero autorizados por el Gobierno, entre los cuales están alaclor, aldicarb, azinfos metílico, captafol, carbarilo, captan, clordano, DDT, dicofol, diurno, endosulfán, forato, fosfamidón, kadetrina, lindano, linuron, maneb, metidatión, metamidofos, metoxicloro, mevinfos, monocrotofos, ometoato, oxyfluorfen, paraquat, paratíon metílico, pentaclorofenol, quintoceno, sulprofos, triazofos, tridemorf, vamidothion y 2-4-D.
Y precisamente el continente americano es el que ocupa el primer lugar en ventas de agroquímicos, y la mayor demanda es de herbicidas.
Entre los productos y marcas más comerciales en Chiapas está el Malatión, Gramoxone, Paraquat, Foley, Herbipol, Rival, Ranger, Faena, entre otras muchas, y en manos de las trasnacionales Syngenta y Monsanto, que tienen la patente del ""glifosato"" contenido en todos sus productos y cuya sustancia es altamente tóxica.
Las ganancias
El miembro de la Asociación de Consumidores Orgánicos, con sede en los Estados Unidos, Ryan Zinn, explica que el Malatión fue comercializado a partir de 1956 por la American Cyanamid Co, comprada por la American Home Products Corporation, ahora conocido como Wyeth Holdings Corporation, pues su patente se venció.
El Malatión tiene alrededor de 342 empresas que ya la producen o formulan, con más de 1,200 fórmulas en el mercado desde 1997. ""El Malatión es usado ampliamente en las fumigaciones agrícolas en Chiapas"", precisa el especialista.
""Syngenta"", es la empresa más grande del mundo de agroquímicos. También es la tercera más grande de transgénicos y compite de cerca con Monsanto, Dow y DuPont que comercializa semillas patentadas de maíz en Chiapas, con la ayuda del Gobierno, además de ser la tercera trasnacional más grande de semillas. Esta empresa rebasa los 20 mil empleados en 20 países y sus ventas anuales, en el 2003, fueron por seis mil millones de dólares, sostiene Ryan.
El representante de la Red de Acción sobre Plaguicidas y Alternativas en México, Fernando Bejarano, precisa que tan sólo se vende cerca de mil millones de dólares de ""paraquat"", equivalente a 25 mil toneladas.
""Se usa en más de 50 cultivos diferentes, en más de 120 países, envenenando a los trabajadores de las plantaciones de plátano, café, cacao, azúcar, aceite de palma y muchos otros cultivos, tanto América Latina, Asia y África, como en naciones de la Unión Europea, como es el caso de Francia, Espana y Portugal"", senala.
Pero, en Estados Unidos ya se restringe la venta y uso del ""paraquat"", mientras en la Unión Europea se propone prohibirlo incluso para la jardinería de aficionados o profesionales y en Alemania sólo se puede aplicar una vez cada cuatro anos en los cultivos de maíz y remolacha, y en invernaderos forestales, además de tener también limitaciones para su uso en los vinedos.
Lo contrario a México, que a decir de Fernando Bejarano, es utilizado para combatir los cultivos de marihuana y amapola.
Indicaciones
Además, evidencia que los gobiernos no cumplen con lo senalado en el ""Código Internacional de Conductora para la Distribución y Utilización de Plaguicidas de la FAO"", en su artículo 3.5, se indica que ""se evita los plaguicidas cuya manipulación y aplicación exijan el empleo de equipo de protección general incómodo, costoso o difícil de conseguir, especialmente cuando los plaguicidas han de utilizarse en climas tropicales y por usuarios en pequena escala"".
El también Coordinador de la Sub-Región de Mesoamérica y el Caribe de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas en América Latina (RAP-AL), da a conocer que los gobiernos centroamericanos firmaron en el 2000 el Acuerdo Número 9 de la XVI Reunión del Sector Salud de Centroamérica y República Dominicana (RESSCAD), donde se comprometen a restringir el uso de 12 plaguicidas ""responsables del mayor número de intoxicaciones y muertes en la región, incluido el paraquat"", aunque en la práctica no se ha cumplido.
""Cabe senalar que en la Zona Costa de Chiapas se usa mucho este producto para las mismas plantaciones de plátano y otros cultivos frutales. Las batallas se ganan en el campo. Ojalá que autoridades municipales, ejidales y organizaciones lograran declararse territorios liberados de agroquímicos y sus trasnacionales"", sugiere Fernando Bejarano.
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