Agua| asunto de vida o muerte

La vida, se dice, comenzó en el agua y, a partir de allí, nuestra existencia depende totalmente de ella. Casi las tres cuartas partes de la Tierra están cubiertas de agua, pero 97% son mares salados, 2% es hielo y sólo 1% es dulce, y está en ríos, lagos y mantos subterráneos.

La demanda del líquido crece con el aumento demográfico y con las mayores exigencias agrícolas e industriales, en tanto que nosotros lo desperdiciamos o lo contaminamos, sin perspectivas razonables de alternativas de suministro económicamente accesibles.

La desalación del agua de mar y la descongelación de los témpanos de hielo de los polos son realidades muy lejanas.

A partir de hoy, el cuarto Foro Mundial del Agua, que congrega a ministros, expertos y ecologistas, se reúne en México para exponer todas las aristas de este problema vital del agotamiento de las fuentes hídricas, así como para buscar y proponer recomendaciones con el fin de mitigarlo y encontrar soluciones para enfrentarlo.

Giramos alrededor del agua. La necesitamos potable para nuestro organismo y tratada para producir alimentos. La agricultura requiere cerca de 70% del consumo, pero pierde casi la mitad por deficiencias de los sistemas de riego y evaporación. El 25% del suministro de agua es para uso doméstico, industrial y de servicios.

El agua nos permite generar energía y, al escurrir, transporta nutrientes y sustancias naturales que enriquecen y crean ecosistemas. En las costas, los peces se apinan para alimentarse con lo que el agua provee de tierra adentro, lo que fundamenta los derechos marinos de las naciones sobre su mar próximo, el patrimonial.

La sobreexplotación, el cambio climático, la deforestación y los desechos contaminantes, entre otras agresiones, abaten rápidamente las reservas de agua de la tierra, en tanto que vemos pasar el líquido de muchos ríos sin represarlos y tenemos temporadas de precipitaciones torrenciales sin que encaucemos el agua.

El 40% de la población mundial vive en 200 cuencas de ríos, pero la cuarta parte de los habitantes de la Tierra, mil 500 millones, carecen de agua potable. El 80% de las muertes en los países más atrasados tiene por causa enfermedades vinculadas con el agua no purificada. Carecen de adecuado saneamiento 2 mil 400 millones de personas. Uno de los puntos centrales de las negociaciones de paz entre Israel y Palestina es cómo compartir las escasas fuentes hídricas del Medio Oriente.

En México, aproximadamente la mitad del agua potable se filtra por las malas condiciones de las redes de distribución y el problema hará crisis en el Distrito Federal, donde desde hace 10 anos se dejaron de hacer todas las inversiones necesarias para garantizar el suministro del líquido.

Una encuesta encargada por El Universal revela que 86% de los mexicanos está seguro de que en el futuro tendremos serios problemas por falta del líquido, que 73% lo compra potable, 22% lo toma de la llave y 1% de ríos, lagos y camiones cisterna que lo venden de barrio en barrio.

Pero en muchas comunidades urbanas y rurales ni siquiera lo tienen a su alcance y enfrentan cotidianos obstáculos para poder conseguir el preciado líquido.

Naturalmente, el Foro Mundial que se iniciará manana en México ha convocado el interés de muchos, pero también la animadversión de algunos, visibles y no; quizá aquellos que pudieran verse afectados por los resultados de este encuentro y que anteponen sus intereses mercantiles a los de la salud humana.

En todo caso el agua es un elemento que está en la agenda de seguridad nacional de muchos países y será, sin duda, un recurso estratégico de primera línea. México no puede ir a la zaga. (El Universal).