El desemboque de aguas negras sobre el bulevar Paso Limón ha formado un canal de residuos que poco a poco ha ido acumulando una gran cantidad de desechos sólidos y líquidos. Durante el día, las altas temperaturas de la ciudad provocan que se expida un mal olor por la zona, lo que representa un foco de infecciones para las personas y estudiantes que a diario esperan su transporte público en ese lugar. El abandono y descuido de esta área ha provocado que la ciudadanía utilice este espacio como basurero, situación que favorece el que sea considerado como una zona de riesgo para la salud.












