"Carlos Herrera * CP. Provenientes de comunidades indígenas de Chiapas y orillados por el abandono gubernamental y la pobreza, dos ninos indígenas chiapanecos corrieron con suerte y hasta el momento han logrado realizar ""el sueno americano"" en Estados Unidos.
La migración de Carlos y Luis Jiménez Sántiz, originarios del municipio de Chilón, inició siendo ninos, vendiendo periódicos por las calles del centro de San Cristóbal en 1994; en ese entonces, luego de superada la ocupación zapatista, la gente comenzó a buscar en los periódicos las noticias referentes a los zapatistas o lo que se decía de ellos.
Eso mostró la osadía de estos indígenas tzeltales que vinieron en búsqueda de mejores oportunidades. Pero luego el conflicto comenzó a ser parte de la vida cotidiana de la ciudad y la venta de periódicos se vino abajo. Sin embargo, la ""cartera de clientes"" de Carlos y Luis ya estaba hecha y siguieron con el oficio, pero sin perspectivas de progresar.
Los padres de Carlos y Luis Jiménez Sántiz, que también habían llegado a San Cristóbal, decidieron regresar a su natal ""Panchuc"", municipio de Chilón, localidad ubicada en el norte de la entidad, distante unos 250 kilómetros de la capital Tuxtla Gutiérrez.
Para mejorar su situación, en 1998 Carlos trabajó de mesero en un restaurante de la ciudad, al igual que Luis, hasta que atraídos por la idea de viajar al país de las barras y las estrellas, cada uno reunió diez mil pesos para pagar el ""coyote"" que los llevó hasta ""el otro lado"".
""En el 2002 nos fuimos a Miami"", recuerda Carlos, un joven que ahora se viste diferente, con ropa ""de marca""; con alegría, relata que con esos anos de trabajo han podido comprar una casa, ""pero voy a regresar después del ano nuevo a Estados Unidos para seguir trabajando""; su propósito es comprar un carro y establecerse nuevamente en esta ciudad.
""Luis no quiso venir porque es la temporada de frío y en ese estado no hay mucho ahora"", comenta Carlos, además de que se acerca una temporada que para ellos es buena, la Navidad, pues con la práctica que adquirieron pudieron emplearse en un restaurante.
""zCómo le hago para conseguir el pasaporte?"" pregunta Carlos, pero al informarle que no solamente ese documento se necesita para cruzar legalmente la frontera, desiste de la idea y dice que como ya conoce cómo llegar a Estados Unidos regresará en la misma forma.
Sus planes es estar dos anos más allá; ""si con cuatro anos compré mi casa, creo que en dos puedo comprar mi carro"" afirma. Por ahora viaja a su casa en autobús, pero con la idea firme de que en enero del próximo ano podrá ganar más dólares para comprar su carro.
Las autoridades reconocen que cada día un promedio de 165 chiapanecos emigran hacia Estados Unidos y que el incremento en la entrada de divisas a la entidad se había incrementado en la misma proporción de la media nacional; es decir, el 20 por ciento más.
La causa de la migración sigue siendo la misma: La marginación y el olvido en los que gobiernos han dejado a las comunidades indígenas de Chiapas, y ahora ya no sólo adultos, sino que existe un elevado número de mujeres y ninos que siguen los mismos caminos.
En Siltepec, municipio enclavado en la zona Sierra, la pobreza es igual o peor. Ahí el huracán Stan dejó una herida que el gobierno de Pablo Salazar no logró sanar. Ahí también se vive la desesperanza y la impotencia ante la pobreza. Antes del inolvidable Stan, los serranos vivían del campo, luego lo perdieron todo. Ya no hay café ni maíz. El campo está abandonado.
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