AL: ni el infierno ni el paraíso

"América Latina concentra hoy la atención de expertos reunidos para discutir su presente y preguntarse si su futuro está o no en la integración. El retrato es mixto, como mixtas son nuestras realidades. Dentro de los países mismos y cuando nos comparamos, para concluir, como dijo el ex presidente chileno, Ricardo Lagos, que el continente ""no es el paraíso ni el infierno"".

Simplemente la región no acaba de superar los obstáculos que impiden el desarrollo. Prevalecen problemas evidentes, en particular el crecimiento de la oprobiosa desigualdad social, cierto, pero en la paleta de claroscuros hay que celebrar que en América Latina no hay, como en otros continentes, guerras fronterizas o, peor aún, luchas fratricidas.

En general los 550 millones de habitantes repartidos en los 25 países latinoamericanos son ciudadanos esforzados en alcanzar los niveles mínimos de dignidad de vida, con gran éxito en muchos sitios, como en el propio país del senor Lagos, y con resultados desiguales en muchas otras naciones, entre ellas México.

El seminario de dos días ""América Latina. zIntegración o fragmentación?"", organizado por la Fundación Mayan, el Centro Woodrow Wilson y el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), es un serio intento de plantear problemas globales y comparar metas y rutas de solución, pero la magnitud del continente y la variedad de los temas apenas permite recoger bosquejos generales que habrán de delinearse más finamente si en verdad queremos voltear al sur.

Hay que hacerlo. El politólogo Francis Fukuyama advirtió ante un auditorio de expertos y estudiosos que su país, Estados Unidos, tiene sus prioridades muy lejos de estas tierras.

Así que si lo que nos liga es la cultura, como sostuvo Mario Vargas Llosa, hagamos de este vínculo algo sustancial.

Aunque en realidad, no sólo nos hermanan la lengua y el temperamento, también hay objetivos comunes en lo económico y lo político que pueden potenciarse, aun con interrogantes en el camino, como puede ser lo que Ricardo Lagos describió que sucede en Venezuela: la prevalencia de ""un presidente con una chequera muy gorda"".

Cincuenta anos después de que sentaron las bases de la Unión Europea con la comunidad del carbón y del acero, América Latina no se pone de acuerdo respecto al uso de los energéticos, el petróleo y el etanol. Resultaría un irónico giro regresivo de la historia que ese factor, en esta zona del mundo, produjera división. Javier Solana, alto comisionado de la Unión Europea para la política exterior y la seguridad, aporta su lectura regional llamando a México a jugar un papel central en la tarea de lograr una mayor integración en el área.

A Solana le gustaría también mayor actividad mexicana en lo que otros países como Chile y Brasil ya están haciendo, que es participar en proyectos para el mantenimiento de la paz de Naciones Unidas, un tema por discutirse en México pues hasta ahora ha sido rechazado por la dirigencia de nuestras Fuerzas Armadas. Quede en la mesa lo que el diplomático opinó, aunque hoy, el Ejército, como bien entendió él mismo, tiene que enfrentar al crimen organizado en México. Sí, por obligación, no por elección. (El Universal).

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