Alarma por calor| vientos e incendios

Heriberto Ortiz * CP. Las condiciones climáticas que se esperan para los próximos días son las mismas que en el pasado generaron grandes incendios en Chiapas y en el norte del país, y que particularmente en algunas regiones de la entidad han provocado grandes incendios, como el ocurrido en Cintalapa, donde mil hectáreas fueron arrasadas por el fuego.

Se trata de elevadas temperaturas por encima de los cuarenta grados centígrados y vientos fuertes superiores a los ochenta kilómetros por hora, que son las peores condiciones para el combate de incendios, y responsables de que en Chiapas las extensiones territoriales afectadas sean superiores a las afectadas en años pasados, informó el jefe del Departamento de Incendios del la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Sergio García Murillo.

Y es que en Chiapas ocurren menos incendios, pero cada uno de ellos afecta enormes extensiones territoriales, así lo detalló García Murillo, quien dijo que en Chiapas se tienen más de cuatro mil 580 hectáreas siniestradas por unos 130 incendios, que comparado con el año pasado resulta difícil de contrastar, pues en el mismo periodo durante el 2010 sumaban unos 154 incendios, pero la superficie afectada era de apenas mil 500 hectáreas quemadas. Es decir, en Chiapas ocurren menos incendios pero cada uno de ellos afecta mayor cantidad de terreno, sin importar cuán activa esté la vigilancia y ataque de incendios. Este fenómeno, de acuerdo con el jefe del Departamento de Incendios de la Conafor, tiene una explicación técnica.

En Chiapas, como ocurrió en Coahuila -donde un enorme incendio arrasó grandes extensiones de terreno- se han sentido días consecutivos de intenso calor con temperaturas por encima de los cuarenta grados centígrados, además de grandes rachas de viento que alcanzan incluso los ochenta kilómetros por hora.

Se conjugan estas dos circunstancias, más las incidencias usuales de incendios y genera quemas más agresivas y con gran capacidad de expansión.

Estas condiciones ya se habían manifestado al inicio de la temporada de incendios en la entidad, por ello al inicio de este periodo los números en Chiapas fueron alarmantes, sin embargo, conforme pasó el tiempo, en los meses de marzo y abril, en la entidad se sintió una temporada de lluvias menores que aminoraron las afectaciones del fuego.

No obstante, ahora que esos tiempos han pasado hay temor de que los incendios pudiesen desarrollarse en gran escala, como ha ocurrido en Cintalapa, que es el municipio más afectado en Chiapas, donde en un solo incendio se quemaron más de mil hectáreas.

Igual se tienen previsiones de mantener control sobre los incendios, pero eso es trabajo conjunto con la sociedad civil, para por lo menos tratar de no rebasar las estadísticas del año pasado, donde se quemaron unas siete mil hectáreas al cierre de la temporada.

Pese a ello, Chiapas no destaca en la lista de los primeros diez estados con mayor número de quemas, principalmente por la intensa labor que el personal de la Conafor realiza en los constantes ataques en la lucha contra los incendios y su propagación.

Y es que el departamento de incendios de la Conafor tiene descansos y mantiene una vigilancia permanente de los incendios, es por eso que puede determinar las condiciones de alerta y, en este sentido, solicitará a la población evitar las quemas innecesarias y sobre todo cuidar el fuego agrícola intencional.