Albañiles desplazados por mano de obra migrante

Albañiles desplazados por mano de obra migrante

La gran mayoría de obreros en albañilería originarios de la localidad y de la región se han quedado sin trabajo y enfrentan una grave crisis económica ante la competencia que representa la mano de obra migrante, que es contratada para obras públicas, cuyas instituciones tienen que cumplir con cuotas de extranjeros empleados, mientras que las privadas aprovechan que pueden explotar a este gremio sin el pago justo, prestaciones ni horarios. 

La presencia de miles de migrantes, donde la mayoría busca emplearse en cualquier actividad, aprovechan los espacios que deberían corresponder a los obreros mexicanos; esto es un problema que debe ser atendido por la autoridad, ya que de lo contrario estaría obligando a miles de chiapanecos a emigrar hacia el norte del país o quizás intentar llegar a Estados Unidos. 

En entrevista, el secretario general de la Federación Obrera Revolucionaria del Estado de Chiapas, Teodoro Vázquez Castillo, indicó que la contratación de migrantes para las obras públicas y privadas se rige por varias condicionantes, y es el que la mayoría de empresas y patrones no otorgan seguridad social, no establecen un contrato de trabajo, pagan sueldos por debajo del mínimo y sobre todo, porque son parte de las subcontrataciones de las constructoras.  

Las constructoras han asumido en su beneficio la contratación de migrantes, basados en el discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ha instruido brindar empleo a los migrantes de diferentes nacionalidades, incluso a costa de las necesidades que tengan las familias de los obreros mexicanos que son desplazados.  

Sin embargo, a la par de la competencia que existe del obrero mexicano con el extranjero, se suma la crisis económica nacional, la disminución de la obra pública y privada, que ha condicionado que en algunos casos el sindicato de trabajadores de la construcción haya desaparecido por falta de agremiados.

Vázquez Castillo mencionó que tanta es la complacencia de las autoridades hacia los migrantes, sobre todo para evadir la responsabilidad de que no haya una competencia justa, pues mientras que unos piden salario justo, prestaciones y jornadas normales, al otro sector se le explota y no se le protege, como parte de una función de las autoridades laborales. 

Aunque el sector de la construcción en su mayoría se realiza de manera informal, en Tapachula el panorama es poco alentador, ya que muchos se han dedicado a otras actividades como el comercio informal; sin embargo, este también ha sido invadido por los migrantes, a los que extrañamente se les protege y no se les persigue por cuestiones de derechos humanos, mientras que al mexicano se le reprime, golpea y se le despoja de su mercancía, señalaron.