Habitantes de la ribera de Cahuaré junto a los integrantes del Frente Salvemos al Cañón del Sumidero señalaron al alcalde de Chiapa de Corzo, Alfonso Javier Hernández Zarazúa, de pedir camiones de cal a la empresa Cales y Morteros del Grijalva, lo que aplaza la estadía de esta calera afectando la salud de los habitantes.
Así lo dio a conocer María Alejandra Aldama Pérez, integrante de dicho frente, indicando que Hernández Zarazúa ha pedido apoyos reiteradamente a la calera, lo que proyecta un desinterés por parte del edil hacia la problemática de salud que padecen los pobladores, pidieron al alcalde actuar de manera correcta y en favor de sus ciudadanos.
“No hay voluntad política, el alcalde de Chiapa de Corzo se la ha pasado pidiendo apoyos y volteos de cal, lo que perjudica la situación que vivimos con la empresa. Desafortunadamente a él (alcalde) no le importa la salud de la gente, se la pasa pidiendo recursos a la empresa, los mismo pasa con la directora de Medio Ambiente municipal”, enfatizó Aldama Pérez.
Agregó, que la Secretaría de Salud estatal emitió tres diagnósticos médicos donde dio cuenta de las afectaciones a las que están expuestas miles de personas, siendo complicaciones respiratorias las principales enfermedades en la población. Sin embargo, los habitantes tampoco tienen un respaldo y apoyo de su autoridad inmediata, la presidencia municipal.
También señalaron a la directiva de una primaria de supuestamente recibir equipos de cómputo, por parte de Cales y Morteros, a cambio de no unirse a las protestas ciudadanas contra esta calera, como tampoco realizar denuncias ante las instancias correspondientes por las emisiones contaminantes a las que son expuestos decenas de niños.
“La contaminación es cada vez peor, ya no sabemos si lo hacen a propósito, lo que sí vemos es que tienen la menor intención en irse a pesar de que hay todo un trabajo de denuncias ante la Cooperación de América del Norte, un instituto internacional; ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos contra la empresa, ya acudimos a todas las instancias”, detalló.
Por el momento los habitantes de la ribera y otras colonias aledañas seguirán conviviendo con la emisión de tóxicos a través de fumarolas, sin respuestas y mucho menos solución de los gobiernos municipal, estatal, y federal; donde los niños y personas de la tercera edad son los más afectados ante estas emisiones.











