"César Trujillo * CP. Algunos alcaldes no aprenden del desafuero de dos ediles por abusos de poder ni de la frase del Gobierno Estatal de que nadie debe estar por encima de la ley y operan con impunidad para encubrir las arbitrariedades que acontecen en su municipio.
Este es el caso del alcalde Belisario Utrilla Castellanos, quien con pleno conocimiento de la violación de tres jovencitas por sus policías municipales, se mantiene apático y opresor ante la petición de justicia. Familiares de las agraviadas denunciaron que los elementos de la policía sindicados de violar a las jovencitas, en vez de ser destituidos e iniciarles una averiguación, fueron premiados por el Alcalde con un cambio de turno como respaldando la acción.
Los familiares exigen la intervención de la Comisión de Justicia del Congreso del Estado, que preside el diputado Javín Guzmán Vilchis, así como del gobernador Juan Sabines y de la Comisión de Derechos Humanos, para sancionar conforme a ley los abusos del Alcalde al proteger a violadores que laboran en su administración.
""Si actúan apegados a la ley, Belisario Utrilla debería ser cesado y quedar sin fuero como el Edil de Jiquipilas y el de Tumbalá"", señalan familiares.
El miércoles las jovencitas agraviadas interpusieron la demanda penal bajo la causa 113/1N-41/2011 por los delitos de asociación delictuosa, violación, abuso de autoridad ""y otros que se encuentran tipificados en el Código Penal de nuestro estado como delitos graves"".
En la averiguación previa 113/1N-41/2011 una de la jovencitas, Sandra ""N"", detalló la forma en que los policías municipales abusaron de ella. Sandra contó que paseaba con unos amigos por la orilla del río Yajalón, cerca de las nueve de la noche, cuando una patrulla los detuvo sin razón aparente.
Los uniformados liberaron a los varones y partieron con las jovencitas. Mientras avanzaban, el chofer les dijo: ""Qué íbamos a dar para que no le dijeran a nuestras mamás que nos llevaban detenidas"", detalla.
Al ver el silencio de las jovencitas, las pasearon por las canchas de futbol rápido, por el Libramiento, para encarcelarlas. Ahí estaba otra joven detenida, por lo que eran tres las mujeres presas. Sandra pidió permiso para ir a los sanitarios y tres policías la escoltaron. Cuando estaba en el baño entró un elemento que le quitó a la fuerza la ropa y amenazándola para que no gritara, la violó. Luego entró otro policía que también abusó de ella. Cerca de la una los policías la sacaron por la puerta de atrás y tras amenazarla de muerte, la dejaron ir. Sandra no fue la única. Marta, su compañera, y la otra joven también fueron violadas, aseguran.
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