Gabriela Roque Tipacamú, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), solicitó licencia ante el Congreso local para secarse del cargo de alcaldesa del municipio de Altamirano. Lo anterior luego de que se cumplieran 21 días de la retención de esposo y ahora exalcalde del mismo lugar Roberto Pinto Kánter.
El caso fue turnado a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales para que dictamine y, en su caso, se declare la desaparición de poderes en Altamirano, municipio situado en la región Selva de la entidad.
Además de la alcaldesa, también solicitaron licencia el síndico Guillermo Vázquez López y los regidores propietarios: Verónica López Pérez, Julio López Morales, Silvia Yáñez Moreno, Romeo López Gómez y Yéssica Magali Moreno Hernández.
Se debe recordar que desde el primero de octubre, en que supuestamente tomó posesión en un sitio no revelado, Roque Tipacamú no ha podido gobernar y, según sus opositores, ni siquiera se sabe si está en Altamirano o no.
Uno de los representantes del grupo opositor que pidió el anonimato, comentó que la presentación de la solicitud de licencia del ayuntamiento ante el Congreso del Estado “es una posible solución al conflicto” interno del municipio.
“Creemos que esa es la ruta correcta, ya que es lo que ha demandado la población las últimas tres semanas para que haya gobernabilidad y tranquilidad en el municipio”, agregó.
Las protestas en contra de Roque Tipacamú y de su esposo Pinto Kánter, cuya administración concluyó el 30 de septiembre, comenzaron un día antes, cuando cientos de pobladores cerraron los tres accesos a la cabecera municipal para impedir el cambio de poder municipal.
Uno de sus argumentos es que la pareja Pinto-Roque ha gobernado nueve años y buscaba quedarse un trienio más, para lo cual ha utilizado grupos de choque.
Como parte de las protestas, los inconformes retuvieron el 30 de septiembre a Pinto Kánter, y en días subsiguientes hicieron lo propio con otros 10 pobladores, entre ellos Antonio García Ruiz, que se desempeñó como tesorero en el ayuntamiento que concluyó sus funciones el 30 de septiembre.
Tres de estos 11 retenidos (Artemio Pérez Jiménez, Fredy Pérez Sántiz y Marcelino Santiz Jiménez) fueron liberados el martes, luego de un acuerdo con la comunidad de San Francisco, de donde son originarios, con la condición de que “ya no hagan alboroto”, según informaron representantes del movimiento de inconformes.
En este contexto, el 7 de octubre se dio a conocer públicamente un grupo de autodefensa en Altamirano para apoyar a los pobladores que exigen la renuncia de Roque Tipacamú y la salida de la pareja del municipio.
El representante de los inconformes consultado dijo que para la noche de este jueves estaba programada una reunión en Altamirano con funcionarios estatales, para dar seguimiento a los acuerdos de anteriores encuentros, con la finalidad de encontrar una solución al conflicto.
Comentó que a pesar de que los tres accesos a la cabecera se encuentran cerrados desde hace tres semanas, no existe desabasto, pues cada seis horas se permite el paso a todos los vehículos.
“La cabecera está muy tranquila, como si no hubiera nada; no hay borrachos ni delincuencia; los mismos habitantes de los 10 barrios y de las comunidades están a cargo de la seguridad”, aseveró.
Señaló que el movimiento que controla la cabecera municipal solicitó en los días recientes una cooperación de 100 pesos por familia para arreglar una bomba que se descompuso y para reanudar el servicio de agua potable, “sólo a los que no estaban de acuerdo y protestaban se les pidieron 500 pesos”.












