En una nueva protesta en Tuxtla Chico, pobladores de diferentes comunidades hacen un llamado al Gobierno del Estado y al delegado de gobierno en la región a que intervengan para que la alcaldesa Deysi Lisbeth González Aguilar acuda al edificio municipal a realizar sus actividades y los atienda, pues acusan graves deficiencias, desde obras camineras, servicios de recolección de basura, inseguridad, hasta redes eléctricas que ya están concluidas pero no han sido habilitadas.
Este lunes, las oficinas del ayuntamiento municipal lucieron vacías, ya que sólo algunos trabajadores hicieron acto de presencia para justificar su llegada; sin embargo, después se dispersaron. No tienen nada que hacer debido a que sus jefes no llegan, por lo que los denunciantes acusan un vacío de poder.
Habitantes de las comunidades tenían planeado protestar y tomar las instalaciones del palacio municipal, no obstante desistieron porque prácticamente está abandonado.
Señalan que los altos funcionarios del ayuntamiento siguen en la grilla en la que estuvieron inmersos para apoyar al candidato René González Pérez, padre de la alcaldesa, pero que fue derrotado. A pesar de que han transcurrido más de tres semanas de la elección, los funcionarios aún no regresan a sus actividades cotidianas.
Desde el inicio de la pandemia, en marzo del 2020, se restringieron las actividades en el edificio municipal. Desde esa fecha, señalan a la alcaldesa de haber dejado de tener un papel primordial en la administración, y dicen que asumieron el encargo Eliseo y René González Pérez, tío y progenitor, respectivamente.
Previo a las elecciones, el ausentismo en la presidencia fue mayor, porque trabajadores y equipo se dedicó a acciones proselitistas.
Este lunes, los inconformes pidieron la intervención del Gobierno del Estado; señalan que podrían venir varias veces a la semana y van a encontrar vacía la presidencia.
Edwin Roblero Reyes lamentó que en su comunidad, en la administración pasada se haya invertido en una obra eléctrica, que ya está lista, sólo falta la conexión pero no se ha dado porque la alcaldesa no ha trabajado y hecho la gestión.
Carlos Morales, otro participante, dijo que hay muchos problemas que pudieran ser resueltos con prontitud, pero ante la ausencia de quienes puedan atender a la población, esto se ha hecho crítico. Tuxtla Chico vive un estado de calamidad en la que no hay autoridad, señalaron.












