Alcaldesas son relegadas por sus esposos

Alcaldesas son relegadas por sus esposos

En las últimas dos elecciones de gobernantes, los partidos políticos incurrieron en la simulación para cumplir con la ley de paridad de género en las candidaturas, sobre todo en la del 2015 cuando el proceso ya estaba muy avanzado y registraron a esposas, hijas o sobrinas de los primeros candidatos, para ser ellos quienes tomen las decisiones en caso de las que resultaron electas.

Esto ha dado pie a varios casos documentados, principalmente en municipios indígenas, donde mujeres fueron electas como alcaldesas, pero es el esposo u otro familiar hombre quien toma las decisiones, desde un cargo alterno en la administración municipal o simple asesor, de acuerdo a Enriqueta Burelo Melgar, integrante de la Red Chiapas por la Paridad Efectiva (Repare).

Tal es el caso de lo ocurrido en Simojovel, donde trascendió que es el síndico Gilberto Martínez, pareja sentimental de la alcaldesa, Viridiana Hernández, quien toma las decisiones en el Ayuntamiento; lo que ha provocado el desacuerdo de pobladores por el supuesto incumplimiento de obras, derivando en un fuerte altercado que terminó con varios heridos de bala y golpes.

La activista dijo que en este tipo de situación se pueden cometer actos de corrupción, porque la figura de síndico y secretario municipal, tienen un papel importante en los contratos de los Ayuntamientos; por ello, señaló que es importante que las instancias correspondientes establezcan mayores restricciones en las elecciones y en el nombramiento de funcionarios, para evitar más de estos casos.

“Está situación debe acabarse, este tipo de simulación afecta la vida democrática y contribuye para la creación de situaciones de violencia en los municipios”, declaró.

Manifestó que las instituciones se vuelven cómplices de esta simulación, siempre que reciben a los esposos y familiares de las mujeres presidentas municipales y les permiten la palabra, firmas e incluso aparecer en fotos oficiales, cuando en algunos casos no tienen ningún cargo.

“Se han visto fotos en redes sociales y periódicos donde el esposo que no es presidente municipal está al lado de un secretario, o incluso al lado de otras figuras de peso, esto lleva a enrarecer el clima político de las mujeres”.

La ley establece que por derecho, toda persona puede participar en una elección, sin embargo, desde lo ético, tomando en cuenta una antigua ley de nepotismo que se origina bajo el mandato de Miguel de la Madrid, no se podría dejar que parientes cercanos ocupen un cargo como síndico o secretario.

Sin embargo, en el sistema heteropatriarcal que prevalece en el estado, sigue dándose mayor reconocimiento a los hombres, y en un municipio donde predomina este pensamiento, si se le da un cargo de síndico o vocal al esposo, significa que se le da también poder por encima de la esposa, cuando debería estar al frente del sistema DIF.