La escasez que se generó en México y en Chiapas de las bebidas alcohólicas y, en consecuencia, el aumento en el costo de este producto, está provocando que la población busque otras opciones más baratas y por tanto adulteradas, lo que se traduce en una alta posibilidad de morir al consumir esos artículos, alertó Carlos Méndez, auditor certificado en Prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo.
Para el caso del estado, dijo, la situación es más preocupante, debido a que la frontera sur es sumamente porosa y es un lugar que utilizan los “coyotes” para mover esas mercancías, la cuales carecen de todo tipo de revisión sanitaria o de control de calidad.
Una de las formas en que la población puede identificar las bebidas alcohólicas adulteradas, explicó, es que los vendedores las ofrecen a precios más bajos de los habituales; además, las promociones se hacen por medio de las redes sociales u otros medios que no son tan comunes.
Méndez añadió que, pese a que los empaques muestran muchas similitudes, la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) define el número de lote y fecha de caducidad para cada producto.
Los artículos originales, remarcó, traen relieves o grabados de los laboratorios o instrucciones para abrir los frascos o botellas.
Los datos recientes muestran que el pasado 4 de mayo, personal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC) detuvo en Tapachula a una persona que transportaba 50 charolas de cerveza de una marca muy conocida, las cuales se pretendían comercializar en dicho municipio.
Al detener la unidad, dice el pronunciamiento de la autoridad emitido en esas fechas, el conductor del vehículo no pudo comprobar la procedencia legal de la mercancía, es decir, se trataba de un contrabando.
Orlando y Jaime, de 23 y 19 años, fueron detenidos; incluso, durante la inspección, les aseguraron envoltorios de marihuana; esto refuerza lo mencionado por Méndez, al referir que las fronteras abren el paso para el cruce de esa mercancía, sin embargo, la “Red Profunda” es por donde se mueve cargamento con mayor cantidad y que no se relaciona con la ubicación geográfica.
La delincuencia organizada, remarcó, está utilizando internet para aspectos negativos, en este caso para la venta ilegal de bebidas alcohólicas, lo cual fomenta la economía criminal pero, lo más grave, pone en riesgo la vida de quienes lo consumen.
Lo que sale a relucir en esta pandemia, lamentó, es que la población prefiere comprar los productos a un bajo costo aunque estén adulterados; sin embargo, en el otro extremo las personas estaban pagando costos excesivos por un un “seis” de latas a un precio elevado.
Finalmente, invitó a la ciudadanía a evitar riesgos con los productos “piratas”, por lo que la mejor manera de combatir esto es comprar la mercancía en lugares que son formales, en donde los artículos tienen una calidad probada.












