Alcohol y marihuana, lo que más se consume

Alcohol y marihuana, lo que más se consume

Chiapas es uno de los estados del país con menor índice de consumo de sustancias psicoactivas o drogas. En los Centros de Atención Primaria en Adicciones (CAPA) de la Secretaría de Salud del estado atienden principalmente a pacientes con problemas de consumo excesivo de alcohol y marihuana.

Linda Torija Pineda, responsable estatal de estos centros, comentó que durante el año pasado, a partir de la llegada de la pandemia del coronavirus, identificaron un incremento en el consumo de bebidas alcohólicas, influenciado entre otros aspectos por la cuarentena recomendada, lo que causó estrés y ansiedad en gran parte de la población.

Sin embargo, para los primeros meses de este año, con la reactivación de actividades laborales y de los lugares de esparcimiento, los casos que reciben para tratamiento de esta adicción han disminuido.

Principales consumidores

Indicó que en los Centros de Atención Primaria se dedican al trabajo preventivo y tratamiento ambulatorio de las adicciones. Las estrategias de sensibilización y concientización se concentran sobre todo en los jóvenes, ya que son los principales consumidores, en un promedio de edad de 18 a 29 años.

En cuanto al consumo entre hombres y mujeres, de acuerdo a la plataforma que manejan, hay mayor incidencia entre el género masculino, aunque el consumo en las mujeres, principalmente de alcohol, ha incrementado en los últimos años, por lo cual se han centrado también en estrategias hacia ellas.

La funcionaria mencionó que han registrado mayor incidencia de pacientes por consumo excesivo de alcohol en la zona Metropolitana, Altos y Costa. Lo que más se consume es la cerveza, por su fácil acceso debido al precio, esto en el caso de los jóvenes.

Drogas fuertes

En cuanto a drogas más fuertes o “duras”, señaló que si bien reciben muy pocos pacientes al año por problemas de consumo de estas, cuentan con tratamientos específicos en el uso de cocaína y otras sustancias más fuertes. Afortunadamente, hasta ahora no han registrado pacientes por uso de cristal, una sustancia muy agresiva y altamente adictiva, quizá por su costo.

Torija Pineda refirió que no existen estudios que relacionen el nivel socioeconómico de una persona como factor para que caiga en una adicción, pero sí el estado emocional y la salud mental.

La Secretaría de Salud se ha enfocado en trabajar en programas preventivos de adicciones. En el último año se han enfocado en redes sociales y medios de comunicación por la contingencia sanitaria, ya que antes acudían a escuelas, colonias y otros lugares a dar pláticas.

Ahora bien, si ya existe un problema de consumo de sustancia psicoactivas, los Centros de Atención Primaria en Adicciones atienden de forma gratuita, con personal especializado y de forma ambulatoria, lo que quiere decir que no los internan, sino que reciben terapia psicológica.

Existen otros de estos centros en el estado en Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas, Tonalá, Palenque, Frontera Comalapa y Tapachula (dos). En cada uno brindan toda la información necesaria a la población; actualmente tienen consultas presenciales y telefónicas.

Si los especialistas valoran que el paciente debe internarse, la Secretaría de Salud también cuenta con albergues acreditados para referirlos. En ese tenor, enfatizó, es importante que las familias acudan a la dependencia antes que a cualquier otro lugar, ya que algunos están certificados con mala praxis.

La Fiscalía General del Estado (FGE) cuenta también con centros de atención gratuitos para las adicciones, con la posibilidad de internamiento con toda la infraestructura ideal para una recuperación. Trabajan en coordinación para continuar los tratamientos una vez que son dados de alta.

Anexos irregulares

De acuerdo a la Comisión Estatal contra las Adicciones, cualquier lugar que opere como centro para el tratamiento de adicciones debe estar reconocido y certificado por la Secretaría de Salud en todos sus procesos médicos, psicológicos, derechos humanos y legales.

Hasta enero de este año se tenían identificados por lo menos 96 establecimientos que brindan atención en adicciones, denominados como “anexos”, de los cuales sólo tres estaban acreditados para dar tratamiento.

Es muy importante que la población cuando busque una opción de tratamiento para un familiar, se comunique o acuda directamente con la Secretaría de Salud para solicitar información sobre los centros acreditados.

Remarcó que el abordaje que recibe una persona adicta es vital para su recuperación, debe ser especializado y específico. Se tiene que empezar a ver al adicto como un enfermo, y por lo tanto tiene que tener un tratamiento profesional, no sólo llevarlo a un lugar donde al final hasta lo pueden maltratar.