Alcoholismo: enfermedad progresiva, pero tratable

En caso de estar interesada o interesado, puedes acudir a un grupo de AA; existen varios en los diferentes puntos de la ciudad. Carlos López / CP
En caso de estar interesada o interesado, puedes acudir a un grupo de AA; existen varios en los diferentes puntos de la ciudad. Carlos López / CP

De acuerdo con la información del programa de Alcohólicos Anónimos (AA), la explicación que brindan la mayor parte de los miembros es que el alcoholismo es una enfermedad progresiva e incurable, pero al igual que algunas otras enfermedades sí se puede tratar.

A pesar de que al alcoholismo se le consideraba un problema moral, hoy es visto como un verdadero problema de salud, sin embargo, para cada bebedor permanecerá siendo siempre un asunto intensamente personal.

La información de AA cita que frecuentemente los alcohólicos que se acercan a la asociación suelen hacer preguntas que son aplicables a su propia experiencia, a sus temores y esperanzas de una forma de vida mejor.

La enfermedad es descrita como algo que no se puede romper solo con la fuerza de voluntad, puesto que para muchos representa la combinación de una sensibilidad física hacia el alcohol y una obsesión mental por beber, sin importar las consecuencias

El reto para los alcohólicos no es nada fácil, pues algunos llegan a pensar que son incapaces de dejar de beber, que son moralmente débiles, o quizá, la idea de que padecen algún tipo de desequilibrio mental.

La organización revela que los alcohólicos son personas enfermas que pueden recuperarse si continúan un sencillo programa que ha demostrado tener éxito para más de dos millones de hombres y mujeres.

La fuerza de voluntad no es lo único que se requiere, puesto que es necesario enfrentarse a la enfermedad y tomar en cuenta la ayuda que está disponible. Una vez que el alcoholismo se ha presentado, pocas veces existe persuasión moral para admitir estar enfermo.

En esta etapa la libre voluntad no se encuentra presente, ya que el afectado ha perdido ante el alcohol la fuerza de elegir. Así que lo importante es enfrentar los hechos de la propia enfermedad y aprovechar la ayuda que se encuentre disponible; también debe existir un deseo de recuperarse.

La experiencia muestra que el programa de AA funcionará para todos los alcohólicos que son sinceros en sus esfuerzos para dejar de beber, y que por lo general no funcionará para aquellos que no tienen la certeza absoluta de que quieran dejar de hacerlo.