Desde hace 25 años Aldebarán Heleria López inició en el mundo de la panadería tradicional; hoy, su oficio cobra mayor relevancia en el marco de la celebración del Día de los Reyes Magos, debido a las recetas que tiene para la fabricación de la rosca que se degustará en muchos hogares de Chiapas.
Para él, esto representa un arte que exige tiempo y preparación; a través de su conocimiento ha podido llegar a cientos de familias, su talento lo pone en la panadería “Las Álvarez”. “Si el cliente está satisfecho, nosotros también estamos contentos de trabajar para ellos”.
Su hogar, el pilar
Durante su crecimiento profesional, su familia ha sido importante, ha mostrado su alegría y lo ha acompañado en todo el trayecto. Un buen panadero, dice, debe tener amor a su trabajo, mostrar pasión y dedicar tiempo a lo que se hace.
Para estos días su encomienda está centrada en la preparación de la rosca de reyes. Lo primero, relató, es cremar la margarina, con la mantequilla, el azúcar y los otros ingredientes que lleva el producto.
Es un proceso tardado. Solo el amasado lleva una hora y otros 60 minutos en el horno. Desde el inicio y hasta que terminan todos los procedimientos, incluyendo la decoración, el personal de la panadería “Las Álvarez” dilata un promedio de cinco horas.
Heleria López tiene una gran encomienda en la panadería: una vez que termine el tema de la rosca, el otro paso es producir el plato fuerte de la casa: las cazuelejas de mantequilla. También elabora panqués, polvorones y rosquillas (de sal y dulce).
Para el panadero, la cazueleja con mantequilla es un producto que lleva un reto mayor, debido a que los tiempos e ingredientes a usar deben ser muy precisos; de lo contrario, la masa puede salir muy dura o aguada.
Todo lo que producen, detalla, se maneja por tiempos; si no se respeta eso, puede ocurrir que la consistencia se pierda y se ve reflejado en el producto final. Desde los 17 años comenzó a adentrarse al mundo de la panadería, después tomó algunos cursos para mejorar y avanzar en la preparación de todo lo que se vende, se convirtió en una pieza clave dentro del local.












