"Sergio Granda * CP. A casi una semana de los sucesos violentos y desalojos policiacos contra indígenas tzeltales y choles que se oponen a aceptar como alcalde priísta de Tila a Juan José Díaz Solórzano, el obispo de Tuxtla Gutiérrez, monsenor Rogelio Cabrera López calificó de ""atípica y una crónica anunciada de antes del proceso electoral del 3 de octubre los citados hechos"".
En consecuencia opinó que ""ojalá y los partidos políticos encaucen a sus miembros por la verdadera democracia que nunca será la violencia"".
Tal situación advierte que viene a demostrar una debilidad en nuestro sistema de elecciones; creo que vamos a tener que llegar a la segunda vuelta electoral para que la ciudadanía ratifique sus preferencias políticas, como ocurre en otros países y cuando las diferencias son muy cerradas.
Monsenor Cabrera López opinó al finalizar su homilía dominical ""todos somos responsables del orden en las comunidades, pero invito de manera especial a los líderes sociales a buscar estrategias que ayuden a apaciguar las luchas de poder y de intereses egoístas; no podemos pedir justicia sembrando inseguridad, violencia y falta de respeto"".
Cuestionado el tercer obispo de Tuxtla Gutiérrez, anadió al caso (atípico) de Tila, a manera de llamado religioso que esta historia ya venía anunciada mucho antes de las elecciones del pasado 3 de octubre.
""Los partidos políticos deben de seleccionar con muchos escrúpulos a sus candidatos; los hay que ya de por sí provocan reacciones y creo yo que eso ocurre en Tila (con Juan José Díaz Solórzano) y no son aceptables para las minorías"".
Dijo que lo vivido en Tila debe ser analizado, ya que las cosas no son tan evidentes como parece, ""no es sólo un problema de elecciones; reaparecen heridas de otras fechas"".
Desenlace
Finalmente, de los partidos aliancistas (PRD-PT) que no actuaron antes, sino hasta después de los violentos desalojados del pasado martes, creando con ello un virtual estado de sitio y desplazados de población civil en esta cabecera municipal, expone ""desde el principio las resoluciones vinieron sembradas y contrapuestas, haciendo fácil un desenlace violento"".
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