Tan solo en una semana, en la entidad se han registrado seis casos de suicidio, conductas que suelen ocurrir por problemas emocionales o de salud mental. Esta situación ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de atenderse con un profesional del área.
De acuerdo con las estadísticas reveladas por el fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, del total de casos, dos se registraron en Tuxtla Gutiérrez; uno en Mezcalapa; uno en Las Margaritas; uno en Pijijiapan y otro en Chiapa de Corzo.
De este total, un caso correspondió a un menor de edad de entre 12 y 17 años, mientras que el resto fueron mayores de 18 años. Los seis fallecidos eran de sexo masculino.
El fiscal reveló que cuatro de los suicidios fueron por ahorcamiento, uno con arma de fuego y el más reciente se lanzó de un puente vehicular.
Ante este panorama, aseguró que se deben reforzar las acciones para cuidar la salud mental y el trabajo de las emociones. Llaven Abarca subrayó que el núcleo familiar juega un papel indispensable al establecer una comunicación abierta y de confianza.
Indicó que “la convivencia con la familia, la comunicación entre padres e hijos, hermanos y con amigos” resulta necesaria para evitar conductas que deriven en acciones lamentables.
Recomendó que todo apoyo emocional debe estar alejado del contexto del consumo de alcohol o drogas, así como de entornos cargados de violencia, que puedan empeorar la condición mental de las personas.
Desde la parte institucional, aseguró que, en conjunto con la Secretaría de Salud, se reforzarán las acciones preventivas para reducir los índices de suicidios, que han ido al alza y comienzan a ser un tema que enciende las alarmas.












