Alerta de género debe crear condiciones de seguridad

Los recientes hechos ocurridos en Tapachula y otras partes de Chiapas, son un llamado de atención no sólo para las autoridades sino también para la sociedad, a ser solidarios y fomentar la cultura de la denuncia que permita una actuación preventiva de quienes tienen el deber de proteger la integridad física, moral y emocional de las personas, por ello dijo que la alerta de género “no únicamente debe ser de buenas intenciones”. 

La fundadora de la organización Por la Superación de la Mujer, Elsa Simón Ortega, reconoció que se ha avanzado en algunos temas, por ejemplo en la denuncia. En ese sentido, dijo que a la fecha se contabilizan 395 denuncias de violencia, pero también hay feminicidios y “esto debería entenderse que son cifras alarmantes y que aún hay mucho por hacer”. 

Expuso que no sólo se trata de un protocolo de que la autoridad determine o active la alerta de género, también requiere que haya un mayor trabajo que se refuerce con acciones de prevención con las familias y para ello se necesitan mayores recursos económicos; por ello, tanto la federación, el estado, como los municipios deben mostrar interés y no apatía por prevenir y combatir la violencia hacia las mujeres. 

Señaló que la alerta de género debe ampliarse a todo el estado con verdaderas acciones y recursos, ya que en términos generales, y no sólo en Tapachula o la Costa sino en todo el país, “la violencia se ha recrudecido y desafortunadamente las instituciones no han desarrollado los programas que permitan prevenir y atender a las víctimas”. 

En ese sentido, dijo que no existen en la actualidad recursos para la difusión, detección y atención en los casos relacionados con la violencia contra las mujeres; esos tres rubros son los que abarca la alerta de género, por lo que “es lamentable que haya más feminicidios”; asimismo, tampoco hay recursos para la compra de patrullas destinadas para dar protección a mujeres en situación de riesgo. 

Lamentó que la alerta de género en el estado únicamente “ha quedado en buenas intenciones”.