La carne contaminada procedente de rastros clandestinos de diferentes municipios hacia Tapachula continúa, por lo que se pide a la Cofepris clausurarlos, ya que es un riesgo para la salud pública, “hay muchos mataderos clandestinos sin que se actúe en consecuencia”, expuso Jorge Ortiz Arévalo, administrador único de la Cooperativa de Consumo Tablajeros La Unión.
Ortiz Arévalo alzó la voz para exigir la inmediata intervención de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, para poner fin al tema de los rastros clandestinos que se ubican en la Frontera Sur de México y aunque la autoridad tiene conocimiento, simplemente no hace nada.
Reveló que existe un estudio real efectuado por la Fiscalía Especializada en el Delito de Abigeato, misma que detectó 18 matanzas clandestinas en comunidades aledaños de Tapachula, es decir en municipios como Cacahoatán, Tuxtla Chico, Frontera Hidalgo y Ciudad Hidalgo.
Reiteró que es una situación preocupante para la salud de la población, ya que en el Rastro de Mapastepec que en realidad es un matadero y de donde proviene la mayoría de esta carne, “destazan ganado enfermo que posteriormente es comercializado en Tapachula y en otros municipios de la región”.
“Hay reportes que en dicho municipio existe rabia, pues los animales empiezan a temblar; los llevan a matar y después venden la carne. No hay un control; las autoridades no deben esperar que la situación reviente”, finalizó.












