Como ocurre tradicionalmente en la temporada decembrina, las llamadas telefónicas de extorsión y fraudes de entrega de paquetería retenida aumentan notablemente. Este tipo de acciones son más reiterativas, ya que implican poco riesgo de ubicación y aplicación de la justicia en contra de los infractores que engañan a personas que caen en este tipo de fraudes.
En entrevista, Jorge Gutiérrez Franco, presidente del Comité de Consulta y Participación Ciudadana (Cocoparci) en el Soconusco, dio a conocer que de acuerdo con los reportes que habitantes hacen llegar, se estiman entre cinco y ocho víctimas a la semana; con ellas, delincuentes utilizan el miedo y se hacen pasar como integrantes de algún cartel para exigir cualquier cantidad de dinero, utilizando técnicas viejas, pero acordes con la situación actual de violencia que se vive en el país.
En muchos de los casos con nombre y apellido se dirigen a sus víctimas para solicitar una cuota económica a cambio de brindarle seguridad y evitar hacerle daño. Refirió que a pesar del incremento de este delito, el 80 % de este tipo de casos no son denunciados, por lo que insistió a las víctimas a entregar el número de extorsión a las autoridades, para que sea investigado y al mismo tiempo lo enliste para el conocimiento de la ciudadanía.
En ese sentido, alertó a la población sobre estas llamadas, siendo lo primero que se debe hacer no engancharse y evitar contestar números desconocidos y no caer en pánico proporcionando información personal ni familiar.
Señaló que ahora los delincuentes hacen llamadas con lada local; incluso, tienen el nombre, el apellido y hasta la dirección de las personas; sin embargo, “no se deben enganchar con la llamada, porque toda esa información que se supone es personal, los extorsionadores la pueden conseguir fácilmente, como a través de información pública en línea, la información en tu cuenta de redes sociales, o incluso a través de conocidos o amigos que pueden haber proporcionado información personal a los extorsionadores”.
“No seguir en la llamada, al momento de escuchar el discurso intimidatorio, inmediatamente colgar, debido a que en la mayoría de sus variantes los extorsionadores emplean violencia psicológica para engañar a sus víctimas”, sostuvo.
Recomendó tener siempre comunicación con los familiares y llevar toda la información sobre este delito “para que pongan en práctica medidas preventivas”, por ejemplo, no contestar números desconocidos, así como bloquear y distribuir ese número para que otros hagan lo mismo.












