El presidente del Patronato del Heroico Cuerpo de Bomberos en Tuxtla Gutiérrez, Rodulfo Gálvez Gómez, alertó a la ciudadanía sobre el incremento que han tenido las fugas de gas en las viviendas de la ciudad, lo que ha movilizado con mayor frecuencia a los elementos de la corporación para atender los llamados.
En ese sentido, dijo, estos problemas comenzaron a registrarse después del 7 de septiembre (fecha en que ocurrió el terremoto), uno de los factores que ha hecho que las emergencias aumenten, es que los cilindros cayeron y esto pudo generar una ruptura imperceptible para los ciudadanos.
“Hemos seguido teniendo emergencias, ya tuvimos dos incendios con explosión en viviendas, afortunadamente no fue lamentable (…) sólo unos desperfectos en las casas (…) los propietarios habían salido”, explicó.
Gálvez Gómez calculó que a diario están atendido tres urgencias por problemas de gas en los hogares tuxtlecos; en dos semanas, el número se elevó a más de 30 solicitudes, situación que antes no ocurría.
Recomendó a la población que vive en la capital de Chiapas -y alrededores- a que aseguren los cilindros de gas con “cadenas, cinturones metálicos o, en un momento dado, con cuerdas y no dejemos que caigan al suelo, porque pueden producir una chispa o incendio”, complementó.
El presidente del patronato del Heroico Cuerpo de Bomberos en Tuxtla Gutiérrez comentó que, antes de dormir, es fundamental que se aseguren las llaves de las estufas o cualquier objeto que tenga combustible, porque los movimientos telúricos continuarán en la entidad.
Confió en que, con la aprobación de la iniciativa de Ley de Bomberos (que aún permanece en la “congeladora” del Congreso), se puedan gestionar recursos económicos para promover los muebles urbanos que necesitan estos elementos, para disipar incendios o atender otras emergencias en el primer cuadro de la ciudad.
Finalmente, también exhortó a la ciudadanía a que tengan precaución al caminar por las calles de la ciudad, sobre todo, en aquellos edificios que tienen colocadas cintas rojas o amarillas que indican un riesgo, para evitar daños por algún colapso, porque las réplicas del terremoto seguirán.












