La disputa de un bien comunal en San Juan Cancuc podría concluir en una tragedia, por lo que la propietaria y sus hijos solicitan que las autoridades correspondientes intervengan cuanto antes.
Desde que murió Juan Cruz Guzmán, un predio comunal ubicado en el barrio San Juan Cancuc Abajo, a nombre de él y de su esposa María Torres Cruz, se ha convertido en la fuente de discusión entre sus hijos.
Los señores Juan y Manuel comentan que son ellos quienes habitan en el predio junto con su madre, pero el pasado 26 de marzo sus hermanos, Pedro y Alonso, acudieron al sitio en compañía de otros familiares, con el fin de amedrentarlos y desplazarlos del predio que cuenta con documentación legalizada ante la autoridad agraria.
“Apenas en el año 2019 falleció nuestro padre, fue cuando Pedro y Alonso empezaron a inconformarse en nuestra contra, argumentando que debería compartirse en partes iguales”, mencionaron.
Presuntos zapatistas
Apuntaron que desde hace 40 años que viven en el sitio y los señores Pedro y Alonso viven en otro terreno que les heredó su padre; además, se autonombran integrantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
El 8 de marzo, el comisariado de Bienes Comunales así como otras personas acudieron para tomar medidas del terreno, sin contar con autorización alguna.
A eso se suma que al siguiente día un grupo de supuestas autoridades autónomas rebeldes zapatistas exigieron al comisariado de Bienes Comunales un acta sin notificarles, a pesar de que su madre es aún la legítima propietaria.
Además, el 22 de junio, Pedro y Alonso en compañía de dos de sus hijos sustrajeron cinco cajas de colmena, las cuales tienen al menos un valor aproximado a los 7 mil 500 pesos.
Lo anterior ha derivado en amenazas de muerte, incluyendo la de los dos hijos a su propia madre, así como el resto de familiares, por lo que sobre este asunto ya tiene conocimiento la Fiscalía Especializada en Justicia Indígena, a través del fiscal del Ministerio Público.
Por todo lo anterior, Juan y Manuel piden que la situación sea resuelta y se protejan sus derechos, dictándole al comisariado de Bienes Comunales abstenerse de cualquier acto de molestia en la propiedad a nombre de su madre.












