El investigador de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), Orlando López Báez, dio a conocer que existe una gran preocupación en toda la cadena del cacao a nivel mundial, incluyendo Chiapas, debido a la presencia de cadmio en las semillas y en su transmisión directa al chocolate de consumo humano.
Explicó que el cadmio se acumula en el organismo y es responsable de enfermedades graves para el ser humano, ya que es tóxico.
Tiene alta permanencia y se moviliza a través del agua y del aire.
Detalló que el cadmio está presente en el suelo, la planta de cacao a través de las raíces lo absorbe, lo transmite a las semillas y este se traslada a los chocolates.
A nivel internacional, los países compradores de cacao han establecido diversas reglas sobre la calidad de las semillas, regulando el contenido de cadmio que debe existir en chocolates.
En la universidad han hecho análisis de suelos en diferentes municipios, sólo que algunos los envían a un laboratorio particular debido que los equipos para hacerlo son muy caros.
Han encontrado en 15 comunidades, 12 de Chiapas, de Juárez, Huehuetán y Tecpatán, y tres de Tabasco, identificando diversos niveles de cadmio en los suelos y los granos.
Destacó que es necesario continuar con la investigación, hacer un mapeo del contenido de cadmio, tipos de suelo, región, sistema de producción, monitorear la presencia de cadmio en granos, desarrollar protocolos de cosecha, determinar la influencia de procesos de post cosecha y elaboración de chocolate y otros productos.
El también miembro del Centro Universidad Empresa y de la Agencia Universitaria para el Desarrollo del Cacao-Chocolate, dijo que en Chiapas se encuentran plantaciones de cacao en diversas regiones del estado, principalmente en la Costa, Soconusco y Selva, abarcando varios municipios como Cacahoatán, Tuxtla Chico, Tapachula, Tenejapa, Ocosingo, Las Margaritas, Pichucalco, Juárez, Sunuapa, Ixtacomitán, entre otros.
En general, hasta 2019 se estima que había una superficie de 18 mil 406 hectáreas de cultivo, donde se generó una producción de cacao seco de nueve mil 857 toneladas, entre un aproximado de 11 mil 202 productores
Dijo que la superficie de hectáreas cultivadas de cacao en Chiapas ha disminuido en los últimos años.
En el 2018 se tenía un registro de 18 mil 501; en el 2017 de 18 mil 794 hectáreas.
Con esto la producción también ha ido a la baja, en el 2018 fue de nueve mil 835 toneladas, en el 2017 de nueve mil 707, mientras que en el 2016 el total fue de nueve mil 354.
La producción registrada hasta el año pasado es insuficiente para cubrir la demanda de consumo, que ha ido a la alza tanto dentro como fuera del estado, incluso a nivel internacional.
Apuntó que cada vez va en decadencia, con una cosecha de entre 100 y 300 kilogramos de cacao seco por hectárea, por lo que ya es considerado como un cultivo de baja rentabilidad.
Mencionó que uno de los principales motivos por el que la superficie de cultivo ha ido a la baja son las enfermedades propias de la semilla, como la mancha negra, la antracnosis y la moniliasis, este último ingresó a Chiapas en 2005, originada en América del Sur.
Otro problema es que muchas plantaciones son viejas, con poca tecnología o plantas muy altas, lo que dificulta la cosecha, el control de las enfermedades, el manejo del árbol y la poda ligera, además de fertilización que se ha dejado de hacer.
Enfatizó que en Chiapas existen los mejores suelos del mundo para la cosecha del cacao, pero han dejado de serlo porque en cuanto a fertilidad han ido a la baja, entre otros factores por la acides provocada por las lluvias, a pesar de tener buena textura, humedad y profundidad.











