El sector Salud de la entidad alertó por la posible presencia en el Centro del país de un peligroso virus, que antes afectó a infantes en Yajalón.
Se trata del virus Coxsackie, perteneciente a la familia de los enterovirus, que incluye también a la poliomielitis y la hepatitis A.
De manera oficial, explicó que desde la presencia de éste en el Centro del país se han mantenido atentos al desarrollo de la enfermedad en el estado.
Señaló fechas pasadas, en el municipio de Yajalón, la Secretaría de Salud proporcionó atención médica a 25 niños en edad preescolar que ingresaron al centro de salud de esta zona con aparentes síntomas de la “enfermedad de manos, pies y boca”, conocida con este nombre porque se caracteriza por la aparición de ampollas en dichas partes del cuerpo.
Tras la revisión pertinente por parte del personal médico, sólo cinco infantes presentaron datos clínicos relacionados con el diagnóstico de este mal, a quienes se les dio el tratamiento adecuado para su recuperación en casa; en el resto de los menores se descartó el padecimiento.
“El 1 de marzo el personal del turno matutino del centro de salud de la cabecera municipal recibió al grupo de pequeños que estudian en el Jardín de Niños Federico Froebel, por presentar lesiones en manos, pies y boca.
”De los 25 infantes, sólo cinco presentaron datos clínicos relacionados con la enfermedad ocasionada por el virus Coxsackie, la cual es completamente benigna, no deja huellas, ni secuelas y desaparece en un lapso de entre siete y 10 días”, informó la Secretaría de Salud.
Puntualizó que como parte de las acciones de promoción de la salud, se capacita al personal en torno a este padecimiento, para que conozcan qué es, cuáles son los síntomas, cómo se contagia, recomendaciones y cómo se puede prevenir.
La “enfermedad de manos, pies y boca” es una infección que se caracteriza por la presencia de úlceras en la boca, seguidas por una erupción cutánea de ampollas pequeñas en las manos y los pies.
Se transmite por contacto directo con la saliva y con el líquido de las ampollas en las manos y en los pies de una persona infectada.
En las zonas tropicales, las infecciones se producen durante todo el año, pero en climas más fríos los brotes del virus Coxsackie ocurren más a menudo en verano y otoño.
En la mayoría de los casos, este virus provoca síntomas leves parecidos a los de la gripe, que desaparecen sin tratamiento. Pero en algunos casos pueden generar infecciones más graves.
El virus Coxsackie es muy contagioso. Suele propagarse de una persona a otra a través del contacto con manos sucias y superficies contaminadas con heces. También se pueden contagiar mediante las gotitas de líquido que se expulsan al estornudar o toser.
No hay ninguna vacuna para prevenir la infección por el virus Coxsackie; lavarse las manos es la mejor manera de protegerse.












