Alrededor de 200 establecimientos de aplicación de mesoterapia ha suspendido la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris) en lo que va del año, por no contar con permisos, personal capacitado y equipo e infraestructura adecuados.
El coordinador de Atención Médica de la Dipris, José Arturo Anza Villareal, dio a conocer que desde el año pasado supervisan este tipo de prácticas para prevenir afectaciones a la salud de las personas.
Dijo que muchas personas suelen recurrir a estos tratamientos con personas o lugares que encuentran a través de redes sociales, sin verificar si son o no seguros.
Si bien es un procedimiento de invasión mínima y económico, es de alto riesgo si la persona que lo aplica no cuenta con la experiencia suficiente, y sobre todo si lo realiza en un lugar poco higiénico.
Explicó que las malas prácticas de higiene pueden provocar abscesos e infecciones cutáneas o de tejidos blandos, dado que los productos se inyectan de modo dérmico o subdérmico.
Consecuencias que de no atenderse de forma correcta y oportuna, puede derivar en una septicemia, avanzar a un infección, expandirse y poner en riesgo la vida de la persona.
Varios casos de este tipo se han detectado en algunas ciudades del país, por lo que las autoridades sanitarias federales emitieron recientemente un aviso epidemiológico.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), ha detectado clínicas de cirugías estéticas irregulares, encontrando anomalías en 478 establecimientos y suspendido actividades en 282 de ellas.
Anza Villareal, indicó que rastrean hasta 10 establecimientos de aplicación de mesoterapia cada mes a través de la vigilancia sanitaria que realizan; muchos de los que han suspendido hasta el momento se localizan en San Cristóbal de Las Casas, donde es muy popular esta práctica.
Manifestó que no se trata de que las personas no usen estos tratamientos, sino que acudan a establecimientos formales con personal médico capacitado y certificado por las autoridades sanitarias, para no arriesgar su salud.
Como pacientes las personas deben verificar que el lugar sea lo más higiénico posible, además tienen el derecho de solicitar los permisos oficiales, así como la certificación de la persona que aplica el tratamiento, si es que estos documentos no están exhibidos a la vista.
La Dipris es la instancia encargada de otorgar los permisos, para ello el personal debe contar con título y cédula profesional, así como las debidas certificaciones que lo acreditan como capacitado para realizar este tipo de procedimientos.












