La Delegación Chiapas de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) alertó que durante los meses de octubre y noviembre, 25 instituciones financieras inscritas y regulares ante los organismos económicos, sufrieron de la suplantación de identidad, por lo que emite recomendaciones y llama a la ciudadanía a mantenerse alerta ante los distintos modus operandi.
Al mes de agosto de 2023, la Comisión contaba con reportes de 161 instituciones financieras que habían sido afectadas por la suplantación o uso indebido y sin autorización de su nombre comercial, denominación, logo e incluso de algunos de sus datos fiscales o administrativos. A las que ahora se suman las 25 anteriormente mencionadas.
Las personas interesadas en obtener un crédito o cualquier otro servicio financiero deben estar alertas de las formas en las que operan los suplantadores, y es por ello que la Condusef detalla las formas más recurrentes.
Los malhechores utilizan (sin autorización) nombres comerciales, denominaciones sociales y/o imagen corporativa de las entidades financieras debidamente autorizadas y registradas para engañar al público, haciendo uso de medios convencionales y medios digitales.
Modus operandi
Solicitan a sus víctimas enviar su información personal vía WhatsApp o mensajes de texto, poniendo en riesgo sus datos personales o sensibles. Contactan a los clientes solicitando datos personales y confidenciales por medio de engaños.
Además, piden anticipos de dinero en efectivo o mediante depósito a una cuenta bancaria (a nombre de una empresa o persona física distinta a la entidad financiera suplantada) con la supuesta finalidad de gestionar el crédito, adelantar mensualidades, pagar gastos por apertura o como fianza en garantía, generalmente por el equivalente al 10 % del monto total del crédito solicitado, el cual puede ser desde mil hasta 200 mil pesos.
Cuando las víctimas realizan los depósitos a la cuenta señalada, que puede ser una institución bancaria o un corresponsal, no reciben el crédito y después es imposible localizar a los promotores. Es cuando los afectados descubren que han sido engañados.
La Comisión recomendó no dar información ni realizar operaciones a través de Facebook, WhatsApp o cualquier otra red social, tampoco firmar documento alguno antes de leerlo completa y detalladamente.












