Alertan presencia de químicos en pescado chino

Alertan presencia de químicos en pescado chino

La mojarra China a la venta en Chiapas, es “engordada” en estanques con abonos y químicos; además para soportar sin descomposición el traslado de meses hasta la entidad, son bañadas con altas dosis de conservadores.

El producto que se asume es legalmente introducido a la entidad, tras meses de traslado desde China, es vendido en mercados populares y centros comerciales sin ningún tipo de referencia de origen, manejo y crianza, explicó Leopoldo Montoya Martínez, gerente general de Regal Springs México, granja acuícula.

El experto en crianza acuicola adelantó, que como empresarios no compiten con el pescado chino, pues el producto que la empresa radicada en Chiapas produce, no comercializa en el territorio estatal.

Comentó que las mojarras tilapias producidas en China contienen distintos químicos, como algunos antibióticos, para evitar que estos peces se enfermen en sus encierros de crianza, esto, debido a que la tierra de sus estanques es reciclado con el abono de otros animales de producción como patos, cerdos, y demás.

Esta casa editorial dio a conocer la venta de mojarras tailapias, que no cuentan con sellos de seguridad o referencias de su origen o tratamiento, y que son ofrecidas en algunos puntos de venta en Tuxtla Gutiérrez, estos peces procedentes del país asiático son vendidos en restaurantes o distintos centros comerciales, pero muchas personas desconocen el proceso de su producción.

“Los estanques rústicos donde son producidos estos peces, comparten estructuras donde también engordan a patos, cerdos, gallinas y otros; además su alimentación no se da con comida balanceada, especializada en el buen crecimiento de peces”, agregó Montoya Martínez.

Por ello los productores asiáticos, tienen que utilizar antibióticos en grandes cantidades para que estas mojarras no se enfermen, sin embargo, estos químicos no desaparecen con facilidad e incluso algunas veces, esta sustancia permanece cuando son adquiridas por los consumidores.

“Así también, para que tengan buen tamaño y aspecto, se les inyecta tripolifosfato de sodio en grandes cantidades, si bien este químico no está prohibido dentro de la crianza de peces, no es lo más recomendado, mucho menos en dosis altas”, señaló el gerente de la empresa.

Cabe destacar, que el tripolifosfato de sodio es una sustancia química altamente usada en conservadores alimenticios (al igual que en algunos productos de limpieza), pero que en grandes cantidades o malos manejos, puede causar irritación en la piel u ojos de quien la consuma.

En cuanto a los filetes de estas mojarras, se les aplica monóxido de carbono, una sustancia que produce una coloración rojiza sobre la carne, que al descongelarla hace lucir al pescado u producto fresco.

“La carne de las mojarras que nosotros producimos tienen una coloración grisácea, pero es un signo de que la carne está naturalmente fresca. Repito son químicos que no están prohibidos pero no son recomendables para su consumo”, finalizó Leopoldo Montoya.