Consumir alimentos caducados, implican varios riesgos para la salud que van desde problemas de intoxicación, gastrointestinales hasta padecer un cuadro patológico que le puede ocasionar mayores problemas e incluso llegar hasta la muerte.
Al respecto, la doctora María Trinidad Salas Santis, sugirió a la población a verificar los productos que compre en expendios que por lo regular rematan a “precios de rebaja”, examinar la fecha de caducidad y de preferencia antes de consumirlos limpiar con agua y jabón e incluso desinfectante el área en donde se abre algún tipo de alimento que viene con empaque o enlatado.
La mayoría de los alimentos tienen una fecha de duración para ser consumidos. Sin embargo hay ocasiones en que éstos se consumen posterior a la fecha de vencimiento, lo que provoca una reacción al cuerpo, esto es una intoxicación la cual puede ser moderada y en algunos casos poner en riesgo la propia vida.
En tanto, la Química Farmacobióloga, Cintia Álvarez Pérez, confirmó que en los alimentos enlatados se puede producir la bacteria “clostridium botulini” que “normalmente se debe a una mala conservación en su proceso de fabricación”, pero de comerlo manda una toxina al estómago, llevando hasta la muerte de no atenderse de inmediato.
Especialistas de la Comisio´n Federal para la Proteccio´n Contra Riesgos Sanitarios de la Secretari´a de Salud (Cofepris), señalan que la mayori´a de los consumidores no esta´ consiente de la diferencia que existe entre la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente.
Tanto la fecha de caducidad como la de consumo preferente indican la vida u´til alimentari´a de cada producto, pero tienen un significado distinto, el cual es importante conocer antes de realizar la compra.
De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI-1994 establece que la fecha de caducidad, indica el li´mite en la que se considera que las caracteri´sticas sanitarias y de calidad del producto se eliminan. Despue´s de esta fecha no deben ser comercializados ni consumirse, porque su ingestio´n representa un riesgo a la salud.
En tanto que la fecha de consumo preferente, establece el tiempo en la cual el producto deja de presentar todas sus cualidades integras, por lo que su color, sabor o consistencia pueden verse alteradas. A pesar de esto su consumo no representa ningu´n riesgo para la salud.












