Alertan sobre el riesgo de salud pública

El crecimiento de bares, cantinas, botaneros, antros y “pocitos” en este municipio, son factores que han incidido en el incremento de la prostitución sin control, delincuencia, drogadicción e inseguridad, señalan organismos como el Centro de Dignificación Humana y la Organización Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer “Elisa Martínez” AC.

Informan que pruebas de control sanitario que anteriormente se realizaban a prestadores de servicios sexuales, meseras y trabajadores de centros de diversión, ya no se realizan.

La antigua zona de tolerancia “Las Huacas” al poniente de la ciudad, donde anteriormente se realizaban las revisiones médicas tanto a hombres como mujeres, dejó de funcionar, aunque afirman que en la actualidad, los cobros por ese servicio de revisión se mantienen, pero no las acciones preventivas.

Falta de control

Esa falta de control provoca que mujeres y hombres se dispersen en espacios públicos, como en el Centro Histórico de Tapachula, prostíbulos clandestinos, hoteles de paso y cantinas con pequeños cuartos para un servicio rápido a clientes.

De acuerdo a cifras oficiales, Chiapas hace algunos años dejó de estar en los primeros lugares de enfermedades venéreas, pero el problema se agravó y regresó en el sexenio pasado y hoy, se encuentra en el top 5.

Las cifras son alarmantes por el desinterés en particular de autoridades de Tapachula en la lucha contra el SIDA, ya que el estado representa el 5.2 por ciento de los pacientes confirmados a nivel nacional, con un total de nueve mil 386 casos, de los cuales, siete mil 284 son hombres y dos mil 102 mujeres, según el informe del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de casos de VIH de la Subsecretaría de Políticas de Salud y Bienestar Poblacional, Dirección General de la Secretaría de Salud.

Enfermedades

Otras enfermedades de transmisión sexual como la clamidia, gonorrea y sífilis tuvieron un crecimiento en los contagios.

Las estadísticas de muertes en la vía pública relacionadas por el consumo excesivo de alcohol, riñas y ejecuciones reflejan la crítica situación.