No hace falta ser un vidente para, sin caer en el catastrofismo, alcanzar a ver escollos que nos aguardan en este ano que comienza. Aunque pongamos la cabeza en otro lado, el asunto prioritario que tenemos como generación es el cambio climático global. Las pruebas de esta transformación están por doquier, como la impermeabilidad de nuestra conciencia ante tal fenómeno. Apenas y si le damos importancia para caer siempre en la indolencia de decirnos que eso es un problema del gobierno y escasamente nuestro. La agravación continuará sin que en el ano se registren acciones ciudadanas importantes para no calificarlas de decisivas. No las habrá.
Economía
Si bien mostramos solidaridad ante los desastres palpables, carecemos de unidad ante lo que no es concreto y nos blindamos frente a lo que no nos hiere de modo tangible y mesurable.
Los adivinos y profetas coincidirán en el aumento que registrarán los hurtos y las movilizaciones populares. Desde distintas tribunas oportunistas, el desequilibrio económico iniciado en EU y extendido a todo el planeta será atribuido al gobierno panista de Felipe Calderón. Las carencias entre campesinos, obreros, trabajadores, desempleados y clases urbanas depauperadas, alcanzarán un descontento generalizado para cuando se realicen las elecciones intermedias de julio próximo.
Alguien tiene que pagar las consecuencias y estas facturas estarán a cargo del partido en el poder. A pesar de lo que se ha dicho, las acciones destinadas a contener la crisis y defender a los de abajo, son tan débiles que no tendrán efectos paliativos como los que necesitamos.
Seguridad
La estrategia contra las bandas de criminales no apunta al éxito. Las filtraciones que conocemos sobre el acomodo que en todas las instituciones han logrado establecer nos dicen que no tenemos en quién confiar. Los mismos que debieran combatir el crimen, procuradurías, militares, agentes de resguardo, funcionarios de inteligencia, estrategas, ministerios, jueces, magistrados, todos están en contra nuestra.
Calderón ha declarado que más de la mitad de las policías no son recomendables y que, dos anos después de ocupar el cargo, encuentra que el Estado nacional está doblegado. zQué quiere decir con estas expresiones? Es clarísimo: heredó una cloaca en la que el país está sumergido. De nada sirven las voces que piden castigos ejemplares cuando el mecanismo de administración e impartición de justicia es una pesadilla. De entre los muchos quebrantos que tiene vivir ahora en México, las enfermedades, los desastres que acarrean las improvisaciones, la falta de profesionalismo, los accidentes, nada es tan oscuro, grave y desesperanzador como verse involucrado en las redes de la pésimamente llamada justicia. A pesar de las nuevas disposiciones legales aprobadas, los resultados, si se dieran, comenzarán a verse en anos.
Finalmente, el próximo semestre, merced a las reglas aprobadas el ano pasado, los comicios y sus entretelas propagandísticas nos acribillarán con anuncios mediáticos en los que los partidos tratarán de obtener votos a costa de nuestra salud y tranquilidad. Día a día rechinaremos los dientes ante verdades a medias, mentiras completas y machaconas banalidades. Mes tras mes nos daremos cuenta de que la democracia por la que con tanto ahínco luchamos no es perfecta y ni siquiera desaparece aquellos problemas que creímos estaban resueltos.











