Alimentación materna: nutrirse para nutrir

La gestación y la lactancia merecen una alimentación adecuada. CP 
La gestación y la lactancia merecen una alimentación adecuada. CP 

La calidad de la leche materna no disminuye por deficiencias en la alimentación de la madre, pero el organismo de la mujer sí paga las consecuencias al extraer nutrientes de sus propios tejidos para sostener la producción de leche. 

Así lo advirtió Lesly Sánchez, especialista en nutrición clínica y deportiva, durante una entrevista sobre los verdaderos riesgos de una dieta inadecuada en el periodo de gestación y lactancia.

Explicó que, durante ambas etapas, el bebé recibe los nutrientes necesarios aunque la madre no los consuma en su alimentación diaria. 

“Cuando la mamá está en etapa de gestación y de lactancia, pasa de cierta manera a un segundo plano, porque el cuerpo se va a enfocar a nutrir al bebé”, explicó.

La especialista detalló que una dieta equilibrada permite mantener un peso adecuado y una nutrición más apegada a los requerimientos ideales; sin embargo, aclaró que el problema no radica en que la leche materna pierda calidad nutricional, sino en el desgaste que sufre la madre.

“Si su cuerpo no consume lo suficiente en calcio, lo va a obtener de su mismo cuerpo. El calcio que tiene para sus huesos, para sus dientes, se va a obtener a raíz de esas reservas y no de la alimentación”, advirtió.

Riesgos

Ese mecanismo de compensación podría representar un riesgo a largo plazo. La falta de nutrientes en la dieta no altera la composición de la leche, pero puede derivar en complicaciones óseas y metabólicas en la mujer durante su vida adulta. 

Más allá de lo nutricional, la especialista hizo un llamado a seguir promoviendo la lactancia materna con información accesible, sobre todo para madres trabajadoras que suelen creer que esta práctica es exclusiva para quienes no laboran.

Finalmente, la nutrióloga también enfatizó que la lactancia materna tiene un impacto positivo en el desarrollo cognitivo, el lenguaje y el desarrollo cerebral de los niños.