La alimentación “superficial” por exceso de trabajo aumenta la obesidad, destacó la nutrióloga Rosa Hernández Cueto, del Hospital General de Zonal (HGZ) No. 1 en Tapachula del Instituto Mexicano del Seguro Social en Chiapas (IMSS).
Alimentos poco sanos
Al señalar de esta manera a los alimentos, se refirió a la comida rápida, grasosa y poco nutritiva que se ingiere en la calle “por la falta de tiempo, remarcado principalmente por las jornadas extras de trabajo, entre otras ocupaciones y preocupaciones que se vienen acarreando, van fijando un estilo de vida o rutina y en lo que menos se cuida es comer sano, es decir verduras, frutas y fibras”.
La consecuencia es padecer problemas de obesidad, que en la actualidad afecta a cada vez más personas en el mundo.
“A menudo sin darnos cuenta, prácticamente vivimos ingiriendo alimentos que están muy lejos del ideal. Entre ellos, por ejemplo se encuentran las comidas enlatadas, gaseosas, jugos concentrados y sopas instantáneas; ya nada es natural”, expuso.
Hernández Cueto mencionó que las comidas rápidas como “hamburguesas, papas fritas, postres y pizzas, además de las pastas consumidas con mucha salsa y condimentos, son alimentos que debemos de evitar en gran medida”.
“La razón que hace que nos acabemos una bolsa de papas fritas es gracias a un componente que es agregado en mayor medida en la mayoría de los alimentos salados, procesados, envasados, congelados y enlatados, este es el glutamato monosódico”, dijo.
Finalmente, comentó que es necesario que al menú diario se le agregue el plato del buen comer, el cual consta de carne, pescado, pollo, cereales, frutas y verduras.












