La Organización Mundial da la Salud (OMS) estima que cada año se enferman en el mundo alrededor de 600 millones de personas, uno de cada 10 individuos, por ingerir alimentos contaminados, lo que ocasiona que 420 mil mueran por esta misma causa durante el mismo periodo.
De acuerdo con el organismo, una de las las infecciones más recurrentes son las diarreicas, asociadas al consumo de alimentos contaminados, que provocan que anualmente se enfermen 550 millones de personas y 230 mil muertes.
En los últimos meses, en Tuxtla Gutiérrez se ha incrementado la proliferación de establecimientos de alimentos que operan sin el permiso ni la verificación de las autoridades sanitarias, por lo que muchas de las personas que consumen en estos negocios reportan daños a su salud.
Durante un recorrido por las principales calles del Centro de la ciudad, se contabilizó que ocho de cada 10 expendios de alimentos no cuentan con el permiso ni con la verificación correspondiente, que garanticen el manejo adecuado de los alimentos.
Para algunos consumidores, el manejo de los alimentos en establecimientos y comercios ambulantes se realiza sin ningún cuidado y sin medidas de higiene, donde los vendedores carecen de mandiles, guantes o protección en el cabello, y en algunos casos debido a las fuertes temperaturas suelen limpiarse con las manos el sudor, sirviendo así los alimentos.
Además, los establecimientos ambulantes de alimentos suelen encontrarse en la vía pública expuestos al sol, polvo y elementos contaminantes generados por la gran cantidad de automóviles que circulan a diario por la capital.












