Dos de las principales causas de muerte por neoplasia en la mujer en Tuxtla Gutiérrez son el cáncer cérvicouterino y de mama, así lo dio a conocer la secretaria municipal de Salud, Guadalupe Alfaro Zebadúa.
Indicó que específicamente el cáncer cérvicouterino registra mayor incidencia en las colonias de la periferia de la ciudad; este factor va relacionado con la paridad, las deficiencias de los servicios de salud y la falta de prevención.
“Este tipo de cáncer es de fácil diagnóstico y tratamiento (si se detecta a tiempo), pero desafortunadamente muchos de los casos se detectan en etapas avanzadas porque las mujeres con una vida sexual activa no se practican el papanicolaou; regularmente el resultado es fatal”.
Para promover la prevención en la salud de la mujer, dijo que gestionan de manera permanente campañas para la realización de papanicolaou, colposcopias, mastografías, además de talleres de autoexploración mamaria, enfocadas principalmente a la periferia de la ciudad, dijo.
Agregó que en cada campaña se promueve entre la población de estas zonas la prevención, destacando la importancia de acudir al médico de forma periódica, ya que las enfermedades como el cáncer se pueden curar si son detectadas a tiempo y atendidas de forma correcta.
Acciones de prevención
El 4 de febrero se conmemora el Día Mundial Contra el Cáncer; su propósito es fomentar acciones de prevención y detección oportuna de los distintos tipos de cáncer para reducir los fallecimientos por esta causa a nivel mundial.
Especialistas señalan que el cáncer cérvicouterino se incluye en el grupo de las enfermedades silenciosas, toda vez que no dan ninguna sintomatología, y cuando comienzan las señales es que ya está en el lugar o ya hay invasión a otros órganos.
A pesar de la información y las campañas que se realizan, muchas mujeres hoy día se atiendan hasta que presentan sangrado trasvaginal, sin razón aparente, o bien cuando ya tienen dolencias en otras zonas de su cuerpo, y que desafortunadamente en algunos casos resulta ser metástasis.
“Es fundamental que entiendan que tienen en sus manos la posibilidad de detectar a tiempo el cáncer cérvicouterino, a través de varios métodos de tamizaje o estudios de laboratorios, como el papanicolaou, que se ofertan en todas las dependencias del sector salud”, dijo Alfaro Zebadúa.
Finalmente, afirmó que el papanicolaou se recomienda para las mujeres con una vida sexual activa, sin embargo, “las que no la tengan, no las exenta de la posibilidad de desarrollar un cáncer; además, en mujeres de 35 a 64 años se recomienda la prevención del virus del papiloma humano”.












