En el marco del Día Internacional contra la Homofobia, la activista trans, Maricarmen Pereyra Vázquez, comentó que un serio problema que prevalece entre la población lésbico, gay, bisexual y trans (LGBT) es la alta tasa de suicidios, originado por la depresión que muchas veces desarrollan por el rechazo familiar que enfrentan.
Indicó que si bien la depresión es una enfermedad que se ha vuelto un problema de salud pública en el mundo, para las personas LGBT que son rechazadas por sus familias, aquellas que no han asumido su condición sexual y de género por miedo, es mucho más recurrente y con ello llegan los pensamientos suicidas.
Organismos nacionales e internacionales relacionados al tema reportan que las personas lesbianas, gays, bisexuales y trans tienen ocho veces más probabilidad de presentar pensamientos suicidas e intentarlo que el resto de las personas, principalmente entre adolescentes y jóvenes.
Refirió el caso de un joven de apenas 18 años de edad, originario de Tonalá, que se amarró una toalla al cuello y se ahorcó en el baño de su casa porque había sido diagnosticado con VIH y tuvo temor ante el estigma social por esta enfermedad, sumado a que su familia lo rechazaba por ser disidente sexual.
Otro caso bastante fuerte fue el de un chico en Cintalapa que se dio un disparo en el corazón, con apenas 16 años; esto porque según el testimonio de amistades, su familia no aceptaba que era transgénero, algo que siguen viviendo la mayoría de las personas trans.
La activista refirió que desafortunadamente las personas homosexuales, lesbianas, trans y bisexuales tienen mayor tendencia también a caer en adicciones, originado por la depresión que muchas veces genera el rechazo que enfrentan por su identidad sexual y de género.
Indicó que la sustancia más consumida es el alcohol, tabaco, la piedra, y en algunos casos algunas más fuertes, el cristal, sin tomar en cuenta las implicaciones negativas que conlleva a su salud.
Pereyra Vázquez manifestó que “desafortunadamente estamos muy lejos de decir que el tema LGBT ha dejado de ser tabú entre la población, que se reconocen y garantizan sus derechos, porque las autoridades y políticos no consideran el tema, porque consideran que no vende”.












