Alto riesgo de sismos

"Avisaín Alegría * CP. El Cinturón de Fuego está intrínsecamente ligado a la Placa de Cocos, la Placa Americana y la del Caribe, las cuales convergen en la Costa de Chiapas, haciendo de la entidad una zona altamente riesgosa por los sismos.

En el estado se suscitan de 200 a 300 sismos al ano. Chiapas ha tenido siete sismos fuertes, arriba de siete grados. El más destacado es el de 1902, con intensidad de 7.7 grados en la escala de Richter. Fue destructivo en Venustiano Carranza, poblado que antes se llamaba Bartolomé de los Llanos, que casi desapareció en su totalidad. El otro ocurrió en 1993 y uno más en 1995, que aunque no fue arriba de los siete grados (6.4) generó grandes danos en la Frailesca, en el poblado de Nuevo México.

La doctora Silvia Ramos Hernández, coordinadora de monitoreo vulcanológico y sismológico en Chiapas, enfatiza que Chiapas está muy afectado por tres grandes placas. La de Cocos -la más importante- la Placa Americana o Continental, -y la que más repercute en los sismos- la Placa del Caribe. Abundó que la falla geológica inicia en el Caribe, cruza a Guatemala y se prolonga a la Sierra Madre de Chiapas terminando en la Costa, donde confluyen las tres; ésta es una situación única, no se presenta en otra parte del mundo, resaltó.

La también catedrática de la Unicach puntualizó que en todo el mundo se presentan fenómenos de subducción, convergencia y divergencia, mismos que hace millones de anos propiciaron la separación de los actuales continentes. En Chiapas, la velocidad media de penetración o subducción de la placa tectónica de Cocos es de 6 y 7 centímetros por ano. Así, pues, se confirma que la superficie terrestre no es como aparentemente se ve, quieta, sino que hay actividad continua.

Silvia Ramos Hernández, adscrita al Instituto de Geofísica de la UNAM, hizo hincapié en que la sismicidad en Chiapas se puede dividir en tres niveles: alta en la zona Costa, Soconusco, Sierra, Frailesca. Sismicidad media en la zona Centro y sismicidad baja en la Zona Norte.

De acuerdo con el Plan Operativo por Riesgos Sísmicos en la Entidad que será presentado muy pronto ante la Subsecretaría de Protección Civil del estado y a la ciudadanía, el 70 por ciento de los sismos ocurren en la plataforma marina denominada Placa de Cocos, que va subduciendo hacia la parte territorial y a medida que es más lejana la zona (Norte) es menos perceptible el sismo.

En Chiapas es la Placa de Cocos, en Sudamérica es la Placa de Nascar, más al norte es la Placa de Fuca y la Placa de Rivera, aclaró la funcionaria.

De acuerdo con sus características, los sismos pueden tener orígenes tectónicos o actividades volcánicas, aunque estos últimos son de magnitudes bajas, pues no superan los tres grados y son percibidos sólo por los que viven en las faldas del volcán, aclaró la sismóloga.

En el caso de los sismos tectónicos se habla de un mecanismo de subducción de las grandes placas por abajo de la parte territorial; también los hay de carácter antrópico o generados por la actividad humana, como las detonaciones, anadió.

En cuanto a los sismos tectónicos, la Placa de Cocos es la principal generadora, ya que es muy grande y abarca a todo el sureste mexicano y Centroamérica. El ano pasado hubo 199 sismos con epicentro en el estado, amén de los suscitados con epicentro en Guatemala y Oaxaca, que también se sienten fuerte en la entidad.

Los sismos que causan danos son los de intensidad arriba de seis grados, aunque no siempre, depende de la magnitud, pues tiene que ver con la profundidad a la que se registran los sismos, la ubicación de éstos (si es un sismo muy lejano a la Costa chiapaneca el dano es menor) o si el epicentro del sismo es ubicado debajo de la placa territorial, pues es más danino, reveló la doctora Ramos durante la entrevista exclusiva.

En cuanto a los sismos de origen volcánico, destacó que los volcanes Tacaná y Chichón son considerados activos. ""De los 14 que tiene el país, dos están en Chiapas, aunque existen otros no activos; son cerros como el Xontehuitz, Huitepec, la Lanza, Miopía, Santo Ton, el cerro del Baúl, más o menos 14 distribuidos entre la parte Central, Altos, Norte y Soconusco. Son cerros que tuvieron actividad hace varios millones de anos, pero sin recurrencia"".

A partir del 2004 en el Chichón se estableció la primera estación sismológica con un periodo de registro continuo de la actividad y cualquier cambio que experimentara sería rápidamente detectado e implementado el plan previamente elaborado en caso de contingencia, indicó la también funcionaria de Protección Civil estatal.

Aclaró que ambos volcanes presentan una actividad de base, hasta cierto punto normal. El Chichón tiene un cráter con agua hirviendo entre 40 y 100 grados centígrados, con actividad fumarólica, pero no pone en riesgo a las comunidades en este momento. En el código de alertamiento (verde, amarillo y rojo) la fase es verde.

Allí se establecerán dos estaciones sismológicas más: una en Nicapa y otra en Francisco León, para tener más datos sobre el volcán y mejorar la prevención.

En el Tacaná, coordinados el Servicio Sismológico Nacional, y el Instituto de Geofísica de la UNAM, vamos ampliar la cobertura de monitoreo con lo último en tecnología, resaltó la doctora Silvia Ramos.

Algo que es digno de resaltar es que en el caso de los volcanes el equipo de monitoreo permite detectar un sismo hasta meses antes del suceso. Pero en el caso de los sismos tectónicos lamentablemente la ciencia ha fracasado en predecir su aparición. Ni los países más avanzados como Japón y Estados Unidos han podido avanzar en este rubro. Los sismos siguen siendo impredecibles: no se sabe dónde, a qué hora, cómo han de ocurrir, de modo que son muy distintos los aspectos de prevención. En este tema son muy importantes los simulacros en escuelas, centros laborales y casas.

En la tarea de prevención suman fuerzas Protección Civil del Estado, la Unicach, el Instituto de Geofísica de la UNAM, el Servicio Sismológico Nacional, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) que ya concretan la red sismológica estatal y la operatividad de cuatro estaciones sismológicas (Tapachula, Pijijiapan, Tuxtla y Comitán).

Finalmente la doctora recomendó que se debe hablar abiertamente en la familia, sin amarillismo, recordando que han ocurrido fuertes sismos en la entidad; por fortuna éstos no ocurren con frecuencia, pero es bueno saber de los riesgos que hay en la casa, la escuela, el trabajo, detectar las zonas de seguridad, como vigas, trabes, mesas fuertes, fijar en las paredes objetos que pudieran caer.

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