Alumnos irían a clases en el corazón de Tuxtla

Alumnos irían a clases en el corazón de Tuxtla

Padres de familia cuyos hijos estudian en la escuela primaria “Jaime Torres Bodet”, prevén instalar las aulas móviles en pleno corazón de Tuxtla.

Esto para exigir los recursos destinados a la demolición y reconstrucción del edificio dañado por el sismo de septiembre pasado, por lo que este jueves taparon la calle aledaña al inmueble inhabilitado.

Gustavo Cárdenas Pascacio, director de la citada escuela, dijo que los alumnos reciben clases en condiciones inadecuadas, bajo galeras que con el sol son candentes y las lluvias inminentes provocarán daños a la salud de los estudiantes.

Este medio constató que dos aulas fueron instaladas sobre la calle Tabasco, entre Tuxtla y Las Casas de la colonia Santa María La Ribera, como protesta por el abandono oficial.

Mientras que el resto de algunos alumnos estaban en 16 galeras construidas con recursos y mano de obra de los padres de familia, agregó Cárdenas Pascacio.

Dijo que esperan un nuevo dictamen con aparatos especializados para ver qué salones pueden usarse, en tanto aterrizan los 4.5 millones de pesos prometidos para demoler y reconstruir los salones dañados, así como los 145 mil pesos para la barda afectada.

Gustavo Cárdenas agradeció las dos aulas concedidas a esta escuela, para el 2º C y 4º B, pero dijo que en vez de ser benéficas han sido perjudiciales.

“Son muy chicas, los niños no entran, está oscuro y hace calor. Si ponemos el clima nos cuesta siete mil pesos la instalación. Nos afectaron”, señaló.

Por su parte el presidente del Comité de Padres de Familia, Cándido Trinidad Ramírez Martínez, dijo que no desean afectar a terceros, pero no les queda más remedio que manifestarse.

Recordó que han dado infinitas vueltas, sostenido mesas de diálogo y reuniones en Inifech donde a veces los atienden y prometen, pero no cumplen.

“Ayer sólo nos sellaron un documento en Inifech. El sello no resuelve nada”, concluyó.