Amagan con otro bloqueo

Amagan con otro bloqueo

Complicado es el tema de los migrantes, pues quienes avanzaron en caravana la semana pasada hacia el municipio de Huixtla, realizando protestas, enfrentamientos y un bloqueo carretero en la vía federal de más de 30 horas, se quedaron varados a las afueras del Centro de Atención Integral al Tránsito Fronterizo (CAIF), a unos 48 kilómetros de la “Ciudad de la Piedra”. 

Mientras que estos amenazan con un nuevo bloqueo carretero ante una supuesta dilación en la atención, la parte afectada por los bloqueos: transportistas de carga y del servicio público de pasaje, así como empresarios que señalan la paralización de sus actividades, e incluso daños colaterales y muertos, han exigido aplicar la ley.

La Iglesia católica ha señalado que detrás de esos bloqueos hay intereses mezquinos de activistas y supuestos líderes, y que la autoridad no ha actuado en consecuencia. 

Se trata de un aproximada de cuatro mil migrantes de distintas nacionalidades, como venezolanos, cubanos, centro y sudamericanos, así como haitianos e incluso chinos, que se encuentran estacionados en el municipio de Huixtla, Chiapas.

En el lugar hay presencia de personal de la Guardia Nacional (GN), Instituto Nacional de Migración (INM) y organismos de Derechos Humanos (ONG), que buscan que no haya nuevos bloqueos ni enfrentamientos. 

Los migrantes buscan obtener sus documentos de libre tránsito que les permitan continuar su travesía hacia la frontera con Estados Unidos, sin ser detenidos para así lograr su objetivo del “sueño americano”. 

Señalamiento

Hay intereses encontrados que pudieran generar un clima de violencia, ya que en redes sociales, durante el pasado bloqueo carretero, se activaron alertas que sugerían a transportistas y comerciantes de los municipios de la costa chiapaneca a actuar para desalojar el camino y que no hubiera mayores afectaciones económicas. 

De acuerdo con la versión de los líderes, hay mucha desesperación y exigen una atención vía rápida porque aseguran que no cuentan con los recursos económicos para alargar la espera. Por parte del INM, señalan que dan el trato según sus posibilidades y tiempos que marcan los programas.