Amenaza a la transparencia

"La desaparición de facto del órgano garante de la transparencia en Querétaro, mediante su fusión con la comisión local de derechos humanos, beneficiará el dispendio y la corrupción en el estado. El gobierno federal debe oponerse.

El silencio equivaldría a avalar la implementación de la misma medida en otros estados, ya que antes del 21 de julio de este ano todas las leyes locales de transparencia deben ser objeto de una revisión a fondo, de acuerdo con una reforma del ano pasado a la Carta Magna.

A diferencia de las comisiones de acceso a la información, los organismos de derechos humanos emiten, por mandato constitucional, sólo recomendaciones. De esta manera las autoridades se libran de la obligatoriedad de entregar documentos.

El gobierno de Felipe Calderón tiene una responsabilidad con la transparencia: presentar una controversia ante la Suprema Corte de Justicia para echar abajo esta aberración legislativa.

El argumento es sencillo: el Artículo sexto de la Constitución exige que en materia de transparencia existan órganos ""especializados"" y ""autónomos"". Nadie puede olvidar que es una de las pocas herramientas de control de la ciudadanía.



zAusteridad o revancha?

Los partidos políticos, a través de sus representantes en el Congreso de la Unión, rechazaron un incremento presupuestal de mil millones de pesos que el IFE solicitó con la idea de dedicarlos mayormente al monitoreo y control de los anuncios televisivos y radiales de los partidos políticos.

zExtrana a alguien que el Congreso haya rechazado esa solicitud? Si consideramos que los senores legisladores -sean senadores, diputados o asambleístas, federales o locales- parecen más dispuestos a servir a los jefes partidarios que a intereses más amplios, la respuesta parece obvia: no.

Cierto que el IFE está lejos de ser una blanca paloma en cuanto al uso del presupuesto, aunque sus salarios son fijados por el Congreso, pero en alguna medida la decisión de limitar su vigilancia de spots publicitarios hace pensar en venganza o en un intento de evitar un eficiente control del gasto de los partidos en publicidad.

El IFE tiene ahora un presupuesto de 7 mil 967 millones de pesos, de los que 2 mil 695 millones son para los partidos, o sea, 360 millones menos que en el 2007. Según los legisladores, ese ahorro debe bastar para vigilar lo que hacen los partidos.

Si no es revancha, cómo se parece. (El Universal)

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