Con un aumento sostenido en el número de hectáreas sembradas y en los niveles de producción, el cultivo del rambután en la región del Soconusco enfrenta en 2026 uno de sus mayores desafíos: el contrabando de la fruta que ingresa de manera ilegal por la frontera sur del país, procedente no solo de Centroamérica, sino también de Sudamérica.
Productores afiliados a la Unión de Rambután y Mangostán del Soconusco señalaron que el ingreso irregular de la fruta se realiza en mayor medida desde Guatemala, Honduras y Colombia, sin que hasta ahora exista una acción efectiva por parte de las autoridades correspondientes para frenar esta práctica, lo que genera una competencia desleal y afecta de forma directa a los productores locales.
Piden reforzar los PVI
De cara a la cosecha 2026, que se concentra entre los meses de abril y mayo, los fruticultores hicieron un llamado a las autoridades federales para reforzar el control en los Puntos de Verificación e Inspección (PVI) ubicados en los municipios de Huixtla, Pijijiapan y Arriaga, considerados estratégicos para evitar el paso de fruta de contrabando hacia el interior del país.
Los productores denunciaron que, si bien en estos puntos suele haber presencia de personal de Sanidad Vegetal, estos carecen de facultades para detener a los vehículos que transportan rambután de manera ilegal, lo que facilita el ingreso del producto sin ningún tipo de regulación sanitaria ni comercial.
Documento
En este contexto, el presidente de la organización productiva, Israel López, planteó en una reciente reunión con autoridades aduanales de Suchiate la necesidad de implementar un certificado de origen único, expedido por la Asociación de Fruticultores del Soconusco.
Este documento permitiría identificar la fruta producida legalmente en la región y sería obligatorio para comercializadores e intermediarios, con el objetivo de garantizar que solo el rambután de origen nacional pueda ser distribuido y vendido en el mercado mexicano.












