Aunque la madre y el padre de la niña de tercer grado de primaria denunciaron el hecho ante la Fiscalía General del Estado en diciembre pasado, cuando su hija, quien apenas cursa el tercer grado, fue abusada sexualmente, los directivos del centro educativo —e incluso la maestra de la víctima— les dieron la espalda.
La niña de ocho años fue encerrada en el baño de la primaria “Adolfo López Mateos”, donde estudia, en San Cristóbal de Las Casas, para ser abusada sexualmente por un niño de sexto grado.
Mariluz Flores, madre de la menor violentada, dijo que el padre del niño agresor la amenazó con “darle un levantón” si no paraba las acusaciones.
“Nos han seguido, e incluso el mes pasado, no recuerdo bien el día, una ‘camionetita’ con todos los vidrios polarizados se nos atravesó en una calle; veníamos del súper”, dijo.
Aunque no reconocieron a los tripulantes, una voz les confirmó que se trataba de una advertencia. Por esta violencia que están padeciendo junto a su esposo e hija, se mudaron de la colonia Artículo 115, donde está la escuela.
En diciembre pasado, Mariluz descubrió lesiones en algunas partes del cuerpo de su hija, como en sus genitales, “como si estuviera arañada”. La niña le platicó que otros estudiantes ayudaban al agresor a encerrarla en los sanitarios para tocar su cuerpo.
Los resultados del médico legista de la Fiscalía General de Chiapas resultó el caso en abuso sexual, por lo que se abrió una carpeta de investigación por el delito de pederastia.
Pero se presume que los abusos no solo eran en contra de la hija de Mariluz, ya que podrían haber más las víctimas. Mientras tanto el estudiante, protegido por la escuela, acude a clases normales, al contrario de la hija de Mariluz.
La madre de la menor de edad solicitó la expulsión del niño, a sabiendas que por la edad no puede ir a la cárcel, pero el director de la primaria, Alan Sánchez Bonifaz, no lo permitió. El mismo sujeto que confrontó a la niña y a su familia con el niño agresor y su padre.












