Habitantes de la comunidad Las Piedrecitas temen que personas aledañas del ejido Agua de Pajarito inciten a la gente a derrumbar su escuela e iglesia para la construcción de viviendas.
Manifestaron su preocupación de que el problema social entre ambas comunidades se agrave, por lo que las autoridades deben intervenir.
Inocencio Martínez Pérez y Julio Gómez Moreno, agentes rurales de Las Piedrecitas, en entrevista con la prensa dieron a conocer que existe un acuerdo entre ambas comunidades, el cual no está siendo respetado por el ejido.
Explicó que se comprometieron a respetar las actas que se levantaron en su momento, pero que después dijeron que “no van a respetar ni al Gobierno Federal, Estatal y Municipal. Lo que vamos hacer terminado el ciclo escolar es tirar la escuela y la iglesia”.
Ante esta situación, mencionaron que han acudido a las autoridades correspondientes, como la Secretaría de Educación y la Procuraduría Agraria, para su intervención.
Señalaron que el fondo de todo el problema, hasta donde tienen conocimiento, es que los pobladores del ejido quieren una ampliación del terreno para las viviendas de sus hijos.
“Lo que nosotros decimos es que las cosas no son así, porque el terreno no es ni una hectárea. Estamos de acuerdo de que el terreno les pertenece, pero existe un acta de nuestros antepasados de que las cosas se iban a respetar como están”, comentaron.
“El acuerdo fue que ellos nos daban el terreno y nosotros les dábamos el agua. Ahora, si ellos nos tiran la escuela y la iglesia, les cortamos el agua”, advirtieron.
Indicaron que no quieren llegar a situaciones extremas, “porque ambas comunidades nos beneficiamos; ellos tienen agua, nosotros iglesia y escuela”.












