Cerca del mediodía de ayer, más de cien maestros pertenecientes al grupo denominado Asociación de Maestros Interinos de Chiapas (AMICH) realizó una marcha de la Secretaría de Educación al centro de Tuxtla para amenazar con reinstalarse en plantón indefinido en la entrada de palacio de gobierno por la falta de pagos.
Recordaron que la deuda es desde el ciclo 2014 a los 400 maestros que no son de base, pero han impartido por varios años clases en los niveles de preescolar, primaria, secundaria y telebachillerato, los cuales han firmado diferentes minutas con la Secretaría de Educación sobre este tema.
Expresaron que no pueden asegurar si esta situación ocurre con el resto de maestros que no son de base, ya que en lo que corresponde a los agremiados al AMICH, detallaron que a nadie se le ha pagado, o en su defecto no han aparecido en las listas de prelación emitidas con anticipación por las autoridades educativas.
Recordaron que además de dar clases en los lugares más apartados de Chiapas, han tenido que emplearse en otras actividades para poder solventar sus gastos; “no hay ninguna notificación, ni un pago, por ello la petición sigue siendo que se solvente la deuda por las clases que hemos impartido”, señalaron.
En este problema que se ha vuelto añejo, los interinos advierten que en breve “activarán” una serie de acciones en la capital que contemplan bloqueos y jornada de acciones; ante ello pidieron una disculpa pública a la comunidad tuxtleca.
“En parte la población tiene razón en atacarnos, nos tachan de flojos, de haraganes que no queremos trabajar; lo que decimos es que no podemos seguir laborando sin pagos, sin salario, porque de eso vivimos”, indicó Emigdio Arteaga Figueroa, representante de los afectados.
A los docentes se les adeuda entre tres y cuatro años, de manera individual son de 300 y 350 mil pesos, lo que hace una deuda global aproximada de 140 millones de pesos.
Los integrantes de la AMICH lamentaron que derivado de la corrupción del sexenio anterior se han visto en la necesidad de estar en plantón en cinco ocasiones para ser escuchados, sin embargo lamentablemente su reclamo no ha sido atendido.












