Ana Axiris, una madre que donó un riñón para salvar a su hija

Dulce María, sonriendo después de recibir la cirugía que fue un éxito. Cortesía/CP
Dulce María, sonriendo después de recibir la cirugía que fue un éxito. Cortesía/CP

Dulce María Osorio López es una niña que nació sin ningún problema, como nacen la mayoría de los bebés en este país; con el paso del tiempo presentó problemas en el riñón izquierdo, lo perdió después de ocho meses de nacida.

La situación se complicó más de lo esperado; su madre, Ana Axiris López Martínez, llevó a su hija al Hospital de Especialidades Pedriátricas (HEP), en Tuxtla Gutiérrez, para que recibiera las consultas y tratamientos necesarios.

A los 7 años, lamentablemente, Osorio López pasó de una complicación a una terapia vía diálisis peritoneal, es decir, a una etapa en la que necesitaba un trasplante. Así vivieron durante 10 meses; cada madrugada era la misma rutina, la niña empezaba su sesión de diálisis; el esposo de Ana y su otra hija se regresaron a Villaflores para aminorar los gastos.

La niña cuestionaba, en reiteradas ocasiones, por qué le colocaban una manguera en su cuerpo, este procedimiento le provocaba dolor, la duración en el Hospital se prolongaba hasta las 18:00 horas todos los días, a su madre se le partía el corazón de verla en esas condiciones.

Recuerda que los médicos le sugirieron que iniciara su protocolo de trasplante; comenzó sus estudios de manera mensual, seis meses después su hija recibió el riñón y hoy ambas evolucionan con éxito, después de la cirugía.

Participación

En esta labor titánica participaron 19 especialistas del HEP, la operación, de acuerdo con el Cirujano Pediatra y Trasplantólogo del nosocomio, Manuel Ignacio Ortega Molina, fue considerada como exitosa.

El procedimiento quirúrgico consistió en tomar el injerto renal del paciente donante y colocarlo en el receptor, el cual requiere procesos de unión en vasos sanguíneos y de uréter a vejiga.

Se trata del trasplante renal número 19 que se realiza en dicho Hospital, es Dulce María la niña más pequeña a quien se lo han practicado; toda la cirugía requirió de un tiempo aproximado de cinco horas.

Ortega Molina explicó para Cuarto Poder que la operación ha tenido una evolución favorable y el injerto que colocaron trabaja sin ninguna anomalía.

La insuficiencia renal crónica, explicó, tiene tres tipos de modalidad o manejo; la diálisis peritoneal, la hemodiálisis y el trasplante. Las ventajas del trasplante renal, puntualizó, no sólo se reflejarán en el filtro de la sangre, sino también en el crecimiento normal de la menor.

Esta cirugía fue posible con un esfuerzo interinstitucional que hicieron los médicos José Trejo Bellido, del Centro Estatal de Trasplantes de Guanajuato, y Armando Contreras Morales, del Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío, y de un equipo de cirujanos, enfermeras, anestesiólogos y demás personal que se involucra en la atención integral de estos pacientes, y especialmente, al apoyo del cuerpo directivo que impulsó que esta cirugía se realizara.

Después de la operación que se realizó el pasado 17 de julio, López Martínez reconoce que ahora su hija se ve alegre, sabe que la vida de ambas, de toda su familia, les cambiara para bien. Ahora la niña come con toda normalidad, se siente contenta, feliz, dice.

Este agradecimiento lo extendió a los doctores, enfermeras y todas las personas que colaboraron para que la niña se encuentre en mejores condiciones de salud; todo el proceso fue difícil, hubo sacrificio, lágrimas y dolor, pero hoy todo el esfuerzo valió la pena.

“Me siento bien de no levantarme temprano”, fueron algunas palabras que regaló Dulce María después de vencer este padecimiento.

Datos

En cuanto a las cifras, el Nefrólogo del HEP, Horacio Martínez, mencionó que tienen una lista de espera para donantes; en el nosocomio tienen a 3 pacientes en protocolo para donante vivo relacionado y 4 en lista de espera con protocolo terminado para donantes cadavéricos.

“Es necesario que los pacientes cuenten con derechohabiencia para mantener la terapia posterior al trasplante, la cual es de alto costo, y con ello se respalda la terapia de inmunosupresión para que favorezca el buen pronóstico del injerto. El trasplante renal fue coberturado por el Hospital de Especialidades Pediátricas”, agregó.

El Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP), en Tuxtla Gutiérrez, se han distinguido como un lugar donde se han realizado una serie de operaciones exitosas que han cambiado la vida entera de niños y familiares, por lo complicado de las enfermedades y el alto costo que tienen las cirugías cuando se realizan en espacios particulares.

Dentro de las operaciones que se han hecho se encuentran: cirugías cardíacas, neurocirugías, de traumatología, para la atención de malformaciones congénitas, entre otras.