De acuerdo a los años de estudio del arqueólogo Eliseo Linares Villanueva, la cultura Zoque precolombina pudo haber sido un pueblo que alcanzó un nivel de cacicazgo, mas no el de civilización. Por ejemplo, en ningún asentamiento de este pueblo se han encontrado construcciones de un palacio real.
Sin embargo Linares Villanueva mantiene la idea de que tal vez existan estos inmuebles, pero aún no han sido encontrados. Mencionó también que las primeras y más vastas investigaciones sobre esta cultura, realizadas por una fundación estadounidense, tienen aseveraciones que señalan la existencia de palacios en algunos sitios, lo cual pone en duda el experto.
Además New World Archaeological Foundation (Fundación Arqueológica Nuevo Mundo) realizó estudios para determinar el orden cronológico de zonas zoques, los cuales elaboraron en poco más de un año, lo que Linares Villanueva consideró muy poco tiempo para fijar órdenes temporales. “Se necesitarían por lo menos 15 años de estudio”, dijo.
“Un palacio debe ser el asiento de vivienda de un rey; debe tener ese edifico indicios de actividad doméstica de élite. Me di a la tarea de buscar esta actividad en los sitios donde decían había palacios. Investigué en Ocozocoautla, Chiapa de Corzo y San Isidro, pero en ninguno de ellos existen indicios”, explicó el arqueólogo.
La diferencia entre cacicazgo y civilización consiste en que en el primero existen menos clases e instituciones sociales, menor población, la red comercial es minoritaria y no existe un rey o emperador, sino un cacique o señor, a quien los demás pobladores debían rendir tributo.
Como en toda ciudad, en la civilización existen escuelas, bancos, sitios de servicios, templos, zonas habitacionales, comerciales, instituciones de un estado, áreas recreativas, aspectos sociales que mayoritariamente no se han encontrado vestigios en ningún asentamiento descubierto de la cultura zoque.
Las acercamientos de Eliseo Linares darían un vuelco a las investigaciones estadounidenses y se replantearían la necesidad de cambiar los conceptos y dinámicas sociales establecidas en diferentes artículos científicos y bibliográficos.
“Resulta también que me encontré con que los formatos de estos inmuebles son de templos; tal vez pudo haber una continuación arquitectónica sobre estos edifico para convertirlos en palacios, pero aún así no existen indicios de las actividades domésticas de un rey, ni de gente que le haya servido”, agregó.
En todos los asentamientos arqueológicos zoques descubiertos no hay evidencia de inmuebles de clase real, como es el caso de algunas ciudades mayas como Palenque, Bonampak, Chinkultic, etc., lo que aseguraría que estos antiguos mexicanos vivían en sociedades no tan complejas.
En el único sitio donde fue descubierto un inmueble semejante a un palacio fue durante los trabajos de la presa hidroeléctrica Chicoasén II; se trató de un edifico de aproximadamente 60 metros de largo y 10 de alto, pero por los problemas sociales de la zona las investigaciones se suspendieron.
“Hay muchos elementos que no avalan la caracterización que los norteamericanos plantearon, sobre que los zoques eran una civilización. Entonces ¿qué son? Pues hasta ahorita no podemos decir que fueron una civilización, puede haberse tratado de cacicazgo avanzado y no tan complejo”, finalizó.












