Sobre las 47 piezas que fueron entregadas al Centro Chiapas del Instituto Nacional del Antropología e Historia (INAH), el encargado de Registro y Actualización de Inventario, Ricardo Rojas Gómez, destacó su importancia como un indicador del constante comercio y las relaciones regionales prehispánicas. Inclusive, se analiza un posible contacto con civilizaciones de los Andes en Sudamérica.
El arqueólogo especificó que se han registrado piezas con características similares en la región de los Altos Tributarios del río Grijalva, donde, dijo, abundan los asentamientos, las similitudes y la cerámica.
Si bien “no todas las piezas de la Zona Arqueológica El Lagartero han sido estudiadas”, los bienes entregados pertenecen a la cultura maya, pues el 99 % es cerámica, lo que indica “una comunicación regional y también relaciones con otras zonas como Guatemala”; sin embargo, destaca que “lo interesante son las piezas con aleación de cobre”.
“Parece que tiene una técnica similar y registrada con las culturas de los Andes, lo que puede indicar un contacto con aquel lado del continente. Es una técnica registrada, no sabemos si la estaban aplicando aquí o vienen desde allá”, declaró.
Estas piezas fueron estudiadas y restauradas por la arqueóloga Sonia Rivero Torres, quien tiene más de 12 temporadas en el sitio y empezó con los trabajos en 1990; realizó “un artículo donde expone el tema de los metales, elementos muy raros en Mesoamérica porque no tenían la tecnología para fundir metales como hornos de alto calor”.
Cerámica
Sobre las piezas de cerámica, Rojas Gómez expuso que en su mayoría son vasijas del Clásico Tardío, es decir, alrededor de los años 700 a 900 d. C., aunque también hay pocos materiales del Posclásico Temprano, que va del 900 al 1200 d. C.
Aclaró que la mayoría no era de uso cotidiano, sino de uso ritual, generalmente de acompañamiento a muertos y provienen de diferentes estructuras, “pero la mayoría viene del montículo 2, de El Lagartero”. Resaltan los de tipo códice con un gobernante o dignatario con el símbolo de la palabra.
Compartió que estas piezas fueron entregadas al Centro INAH Chiapas por la Dirección de Estudios Arqueológicos (DEA) en muy buen estado de conservación. Actualmente se encuentran en proceso de inventario y registro, ya que “posteriormente se tiene pensado realizar un proceso de curaduría para ver si podemos hacer una exposición temporal para mostrarlas al público”.












