El Juzgado Cuarto de Distrito de Amparo y Juicios Federales en el estado de Chiapas concedió la razón al Instituto Nacional de Migración (INM) durante la audiencia pública en la que se analizó la queja interpuesta por la migrante hondureña Delmis Zúñiga Troches por haber sido deportada a su país sin que presuntamente se respetara un amparo en su favor, informaron Marcela Fernández Camacho y Evelia Rivera Fernández, abogadas del Equipo de Atención Sicosocial para Situaciones de Violencia, Exclusión Social y Dependencia.
Agregaron que el secretario del Juzgado, Sergio Pastelín Islas, encargado del despacho, argumentó que Atroche Zúñiga fue enviada a Honduras porque, según el informe enviado por el INM, ella solicitó el retorno asistido, lo cual “es falso”.
Dijeron que los funcionarios del INM involucrados en el caso, que no asistieron a la audiencia, presentaron un documento con la firma de la hondureña, con datos falsos y sin que se le leyera antes de suscribirlo, además de que apenas sabe leer y escribir.
Zúñiga Troces fue liberada el 1 de junio pasado luego de permanecer tres años en la cárcel acusada de trata de personas, cuando ella fue víctima de ese delito. Al ser liberada, sus abogadas interpusieron un amparo para evitar que fuera enviada a su país, pero presuntamente las autoridades migratorias no lo respetaron, por lo que ella interpuso una queja ante el Juzgado, cuya audiencia pública se realizó el pasado 7 de julio.
“Delmis se presentó en la audiencia y señaló que dentro del expediente que presentó el INM aparece su firma pero que fue obligada a firmar y no sabía de qué se trataba”, manifestaron.
Fernández Camacho y Rivera Fernández afirmaron que el informe de las autoridades migratorias “está lleno de falsedades e inconsistencia. Se trata de una fabricación hecha por la autoridad, lo cual es grave porque hablamos de servidores públicos que llenaron estos documentos”.











