Aunque Chiapas transita por el semáforo verde y con un riesgo menor de la pandemia, será hasta en las siguientes dos semanas cuando las autoridades ambientales, de Salud, Protección Civil y las comunidades sostengan una reunión para determinar si el volcán Tacaná se abre de nuevo al público o se mantendrá cerrado hasta después de la Semana Santa, puntualizó Francisco Javier Jiménez González, director de esta reserva que está bajo el resguardo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
Entrevistado sobre el tema, comentó que a diferencia de otras zonas que ya están recibiendo visitantes (como Los Miradores del Cañón del Sumidero), en el cráter la situación es diferente, debido a que los ascensos se hacen en grupos amplios (de hasta 30 personas) y significa un riesgo en esta pandemia.
“Estamos juntando elementos para determinar, junto con las comunidades, la pertinencia de la apertura de los senderos, dado que viene la Semana Santa y hay una derrama importante de recursos, lo que queremos es no poner en riesgo a nadie”, remarcó.
La preocupación de las comunidades, explicó, radica en que los turistas que están viajando (probablemente) cuentan con recursos para acceder a los tratamientos contra la pandemia, sin embargo, la población que vive en los alrededores de la montaña -con más de cuatro mil metros de altura hasta la cima- no tiene doctores a disposición, por lo que moverse hacia la cabecera municipal o hasta Tapachula para comprar medicinas se traduce en un gasto de dinero.
Lo que han notado a pesar de las restricciones, dijo, es que existen grupos que entran a la reserva y esperan el momento adecuado para burlar la vigilancia de las comunidades; incluso, algunos grupos ingresan de madrugada, a pesar de los riesgos que implica.
El biólogo de profesión comentó que el Tacaná no es la única montaña cerrada en México, también se tienen otros casos de cumbres como El Pico de Orizaba, el Nevado de Toluca, el de Colima o el mismo volcán de La Malinche (que se ubica entre Tlaxcala y Puebla), que también tienen el acceso restringido al público, sin importar el color del semáforo.












