Andadores, proyecto que podría revivir el centro

Andadores, proyecto que podría revivir el centro

Luego de que la obra “Que Viva el Centro”, sepultó la vida comercial del corazón de Tuxtla Gutiérrez, expertos en arquitectura consideran que un proyecto basado en andadores podría cambiar esta situación.

Sergio Tovar Palacios, catedrático de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Chiapas, consideró que al momento de realizar una obra tan importante para el centro de la capital, se debió planear, lo cual no se hizo y fue el primer gran error.

Desde el punto de vista técnico, opinó que el centro de la ciudad además de presentar muchos desperfectos en registros, alcantarillas, banquetas, pasos peatonales, no está diseñado para que las personas se detengan a descansar, al menos hablando de los últimos 20 años.

Aunado a la aparición de las plazas comerciales, las cuales en su mayoría son propiedad de empresarios foráneos, han sepultado la vida comercial de esta importante zona de Tuxtla.

“El tema de las plazas es algo que trata de practicidad, es decir, encontramos todo en un mismo espacio, buen clima, ropa, zapatos, joyería, comida, postres y mucha comodidad para descansar, para caminar con calma, ese es el punto principal”, destacó.

Agregó que si todo esto puede replicarse en una vía pública, sería otro escenario, aunque para ello no debe haber circulación de automóviles, generando que el peatón realice sus compras con calma.

“La idea puede ser esa, como sociedad. Las autoridades es a lo que deben de aspirar como ciudad. Lamentablemente todo eso se le ha quitado al corazón de Tuxtla”, señaló.

En este panorama arquitectónico, consideró que es posible devolverle a la ciudad esta vida con un plan maestro, el cual podría redireccionar a muchos planes parciales.

Estos serían el comercio, mantenimiento de espacios públicos y espacios arquitectónicos que son representativos, hablando en Tuxtla del Congreso del Estado, el Palacio de Gobierno y el parque Central como tal.

Recordó que hasta los noventa, las familias se reunían en el parque Central para divertirse y comprar; había bancas, más árboles, se podía caminar, andar en bicicleta, sin embargo, la movilidad de automóviles creció y se le dio más importancia.

“A mi parecer, un proyecto basado en andadores, como ha ocurrido en otras ciudades del sureste, podría funcionar. Pero hay que ser realistas, algo así necesita planeación y muchos años de trabajo, no quedaría en una administración. Claro está, si se hacen bien las cosas; si no, los resultados están a la vista”, concluyó.